ÉRASE UNA VEZ MELILLA

ÉRASE UNA VEZ MELILLA
GRUPO DE ESCUELAS MIXTAS

EN EL BARRANCO DEL LOBO

jueves, 11 de marzo de 2010

Capitán Gil Sánchez ( y 2 )




D. Gabriel Gil Sánchez, capitán de Infantería del


Regimiento de Melilla núm. 59 ( y 2 )

Por: Hans Nicolás i Hungerbühler


Fallecimiento del capitán Gil

Inicialmente, al capitán Gil, se le dio por caído en el combate, cosa que se creyó hasta que un diario madrileño, “La Correspondencia de España”, dio la noticia que no era así y que estaba vivo. Dicha noticia, bajo el título “…El Capitán Gil vive…”, decía textualmente: (9).

“…Málaga (Lunes mañana). El capitán D. Gabriel Gil, a quien se creía muerto vive, por fortuna. Recibió cuatro balazos en el pecho, con orificio de entrada y de salida y dos en las piernas. Tiene además quemada la cara a consecuencia de un fogonazo. No obstante la gravedad de sus heridas, los médicos dicen que vivirá. Su esposa creyéndolo muerto trasladóse a Melilla a bordo del “Menorquin”, encontrándose con la agradable sorpresa de que era falsa la noticia de su muerte. Entre el capitán herido y su esposa, desarrollose una conmovedora escena, en la que ambos dieron rienda suelta a sus sentimientos de esperanza y alegría…”

Las noticias que daba la prensa sobre su estado eran esperanzadoras, algunos ejemplos de ello fueron:

29 de julio de 1909. (22)

Rodríguez de Celis, se limitaba a informar que el estado del capitán Gil, era grave.

26 de agosto de 1909. (20)

“…Visitando a los heridos. Hoy he visitado a los heridos que se encuentran en Hospital Militar, Casino y Teatro. Solo seis revisten alguna gravedad; los otros mejoran notablemente. Aun encuentrase en la sala de oficiales el capitán Gil, herido gravemente en el combate del día 23. Su estado es bueno, pues las heridas casi las tiene ya cicatrizadas; pero una pequeña complicación del estómago, según me dijo le tenía muy molesto, creyendo el médico que se trate de una infección…”

04 de septiembre de 1909. (21)

“…Un héroe. En el Hospital de Melilla continúa curándose el bravo capitán D. Gabriel Gil Sánchez, que en el combate del día 27 de julio (se cometió un error al escribir 27 en vez de 23), recibió cinco balazos, tres de ellos en el pecho, uno en un hombro y otro en una mano. El valiente capitán padece además, como si los cinco balazos fuera poco, fiebre tifoidea…”

Incluso, cuando falleció el 12 de septiembre, “El Imparcial” decía bajo el título “…Muerte de un héroe…”

“…En el Hospital Militar de la plaza falleció esta mañana el capitán del Regimiento de Melilla D. Gabriel Gil y Sánchez, herido en el combate del día 23 cuando luchaba heroicamente contra la horda enemiga. En los días que siguieron a aquella fecha desgraciada hubo esperanza de que sanara el bravo militar, más desgraciadamente, cuando ya había llegado a abandonar el lecho y se juzgaba próxima su total curación sufrió algunos derrames internos. Esta mañana expiró rodeado de su esposa, sus hijos y sus hermanos, que residen aquí…” (23).

El fallecimiento del capitán de Infantería D. Gabriel Gil Sánchez, tras una larga lucha por restablecerse de las heridas recibidas en el combate del 23 de julio ocurrió a las 7 de la mañana del domingo 12 de septiembre de 1909. La noticia era dada a conocer por el rotativo madrileño “La Correspondencia de España” de esa fecha, en los siguientes términos bajo el título “…Muerte del capitán Gil…” (textual) (8).

“…A las siete de la mañana de hoy ha fallecido en el Hospital el capitán del regimiento de Melilla D. Gabriel Gil Sánchez. Iba a ser operado hace tres días; pero se hubo de desistir en vista de la gravedad de su estado. El capitán Gil fue uno de los que resultaron heridos en el sangriento combate del 23 de julio.
A las cinco de la tarde de hoy se celebrará el solemne acto de dar sepultura al cadáver. Comisiones de todos los Cuerpos asistirán al entierro. El duelo será presidido por el general. Dos compañías tributarán al cadáver los honores correspondientes. Como hasta hace ocho días se creyó al capitán Gil fuera de peligro, su muerte ha producido tristísima impresión, aumentada por el alto concepto de que gozaba el finado, por sus excelentísimas condiciones personales…”

El entierro (8)
“…A la hora que ya anuncié se ha efectuado el entierro del cadáver del capitán del Regimiento de Melilla D. Gabriel Gil. Iba presidido el duelo por el hermano del difunto, el coronel Benedicto y los ayudantes de los generales Arizón y del Real. Han formado también parte de la fúnebre comitiva representaciones numerosas, Comisiones de todos los cuerpos y lucida representación del elemento civil. La compañía de Melilla que mandaba el capitán Gil en el momento del combate que le ha costado la vida ha rendido honores al cadáver. Jefes y oficiales de todas las armas llevaban las cintas del féretro. Al entierro, que, como se esperaba ha sido muy solemne, han acudido muchos paisanos…”.

La Vanguardia de Barcelona de 14 de septiembre de 1909 publicó, “…El fallecimiento del heroico militar don Gabriel Gil Sánchez, en Melilla, ha causado aquí penosa impresión. Su hermano, que es secretario de este gobierno civil, ha recibido innumerables pésames. -Cano…” (24).

Sus restos, reposan en el Panteón de los Héroes, fila 3, núm. 15. (6)

Atrás quedaban 23 años, 10 meses y 9 días de una vida consagrada al Ejército y a España, su paso por tres conflictos bélicos, “Margallo”, Cuba y la Campaña del “9” en Melilla, otro como tantos muchos, que consagraron su vida a la milicia, “una religión en la vida de los hombres honrados”.

Condecoraciones. (3)
Cruz de 1ª clase del Mérito Militar con distintivo rojo, otorgada por los méritos y comportamiento observados durante el combate en Carrizo (Isla de Cuba), el 9 de mayo de 1897. Otorgada por R.O. de 16 de octubre D.O. núm. 234.

Cruz de 1ª clase del Mérito Militar con distintivo rojo, otorgada por los méritos y comportamiento observados durante el combate en la acción de “Hoyo Padilla” en Cuba. Otorgada por R.O. de 12 de enero de 1898, D.O. núm. 9.

Mención Honorífica por todos los servicios de campaña no recompensados hasta el 10 de noviembre de 1897. Otorgada por R.O. de 29 de septiembre de 1900, D.O. núm 216.

Cruz de Carlos III, en permuta por la Cruz al Mérito Militar de 1ª clase de 1897, la cual era libre de todo gasto e impuesto. Otorgada por R.O. de 07 de agosto de 1901. (B).

Medalla de Alfonso XIII, otorgada por R.O. de 01 de mayo de 1903, D.O. núm. 70.

Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, otorgada por R.O. de 25 de agosto de 1909, D.O. núm. 191.

Otra recompensa que recibió, fue el ascenso a comandante de Infantería con antigüedad de 23 de julio de 1909. Dicho nombramiento, decía (textual):

“…Excmo Sr: El rey (q.D.g.) por resolución de esta fecha ha tenido a bien conceder el empleo de Comandante de Infantería con la antigüedad de 23 de julio último al capitán del Rgto. Infantería de Melilla nº 59 D. Gabriel Gil Sánchez, como recompensa a los extraordinarios servicios y méritos contraídos en los combates que tuvieron lugar en las inmediaciones de Melilla, siendo gravemente herido el expresado día y falleciendo el día 11 del actual a consecuencia de las heridas recibidas …” (5). Este ascenso fue publicado entre otros, en el diario madrileño “ABC” de fecha 23 de septiembre de 1909 con las siguientes palabras: (7).

“…Concediendo el empleo superior inmediato al capitán de Infantería D. Gabriel Gil Sánchez, muerto a consecuencia de las heridas recibidas en el combate contra los rifeños el 23 de julio…”

Su esposa, recibió de la Sociedad de Socorros Mutuos de Infantería, una cuota de auxilio de 1.000 pesetas según apareció publicado en el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra. núm. 278, de fecha 10 de diciembre de 1909, previamente, había recibido igual cantidad en concepto de anticipo, según publicó el Diario Oficial núm. 253, de fecha 10 de noviembre de 1909 del mismo Ministerio. (6).

Notas de concepto a lo largo de una vida militar

Las notas de concepto con que se calificó al ya comandante de Infantería D. Gabriel Gil Sánchez, las cuales estaban firmadas por el coronel D. Miguel Primo de Rivera, el 23 de octubre de 1909 fueron: (16).

Valor : Acreditado.
Aplicación: Mucha.
Capacidad : Mucha.
Conducta : Buena.
Puntualidad en el servicio : Buena.
Salud : Buena.
Estado : Casado.
Estatura : 1 metro y 670 milímetros.

Instrucción.

En ordenanza : Mucho.
En táctica : Mucho.
En procedimientos militares : Bueno.
En detall y contabilidad : Bueno.
En teoría y práctica del tiro : Mucho.
En arte militar : Mucho.
Traduce : El francés.

Resumen de los empleos que obtuvo el comandante D. Gabriel Gil Sánchez:

24 de septiembre de 1885, Alumno.
13 de julio de 1889, Alférez personal.
21 de marzo de 1890, Alférez de Infantería por promoción.
1 de julio de 1892, Primer teniente de Infantería por antigüedad.
9 de octubre de 1897, Capitán de Infantería por antigüedad.
23 de julio de 1909, Comandante de Infantería por méritos de guerra.

Notas:
(A). Sobre la licencia concedida inicialmente de 2 meses, ampliada por dos más, la cual había sido solicitada en Santa Clara (Cuba) el 19 de septiembre de 1897, lo fue por problemas familiares relacionados con el fallecimiento de su suegro y las disposiciones testamentarias dimanadas a raíz del óbito. Además, habían enfermado gravemente su madre y su esposa doña Josefina Reyes Cañamaque y Elías, señora de Gil, motivo por el cual, su presencia era reclamada en Córdoba e Infantes (Ciudad Real). (4).

(B). Esta condecoración, procedía de canje por una del Mérito Militar de 1ª clase con distintivo rojo, solicitado el cambio por el capitán Gil. Sobre esta permuta, primero solicitando el cambio al Rey y después a la Reina, la primera firmada en Infantes (Ciudad Real), el 2 de abril de 1898 y en la cual se pedía el cambio, haciendo constar que se hallaba en situación de reemplazo por haber regresado de Cuba y, la segunda en Algeciras el 4 de junio de 1901, en la que solicitaba a cambio, la Cruz de Carlos III y en la cual, hacía constar que se hallaba destinado en el 2º de Montaña.


Para el canje de la Cruz de 1ª clase del Mérito Militar con distintivo rojo, por la Cruz de Carlos III, la primera que había sido concedida por Real Orden de 16 de octubre de 1897 y publicado en el Diario Oficial núm. 234, siendo este cambio autorizado por otra Real Orden de día 7 de agosto de 1901, y haciéndose efectivo, el día 23 del mentado mes, elevó D. Gabriel Gil Sáncez una instancia firmada en Infantes el dia 2 de abril del 98 alegando para que el mismo fuese concedido que, siendo primer teniente y destinado en Cuba, había sido propuesto para recompensa en 2 ocasiones distintas, una por el encuentro ocurrido con el enemigo en “Hoyo Padilla” el 9 de abril de 1897 y la otra, en la habida en “Canseiro” (Veguita) el 9 de mayo del mismo año.

En ambas ocasiones y publicado en el Boletín Oficial de la Capitanía General de Cuba, fue premiado por el comportamiento observado y méritos contraídos en los combates, con Cruces de 1ª clase del Mérito Militar con distintivo rojo, sencillas y sin pensión, justificaba el canje que habiendo sido resuelta la concesión de la segunda con posterioridad a la primera y, según se disponía en el Reglamento de Condecoraciones vigente en la época, la segunda debía de ser pensionada, cosa que no había sido así y que las condecoraciones debían de ser entregadas a los interesados en escala gradual ascendiente y que la Cruz de 1ª clase del Mérito Militar con distintivo rojo sencilla, ya se hallaba en sus haberes. (4)- Posteriormente y en Algeciras, manifestaría mediante escrito a S.M. La Reina, su deseo de que el canje fuese por la Cruz de Carlos III, gracia que el 23 de agosto de 1901 alcanzó.

Anexo 1 que se cita, referente a acciones y combates en Cuba en 1897. (3)
Mes de enero
Día 8, en el encuentro de “Teresa”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 15 en el encuentro de “Breñas”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.

Mes de febrero
Día ,2 en el encuentro de “Vizcaíno”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 10, en el encuentro de “Lomas de la Paloma”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 12, en el encuentro de “Lomas de la ¿Seguama”?. Bajo las órdenes de su teniente coronel, vencen a los insurrectos cubanos en el campamento que tenían en la sierra.
Día 14, en el encuentro de “El Morro”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 15, en el encuentro del “Sitio Infierno”. Bajo las órdenes de su teniente de coronel.
Día 19, en el encuentro de “Tamarindo”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 22, en el encuentro de “Guanayará”. Bajo las órdenes del General de División D. Luís Prats.
Día 24, en el encuentro otra vez de “Guanayará”. Bajo las órdenes del General de División D. Luís Prats.

Mes de marzo
Día 6, en el encuentro de “Hoyo Manicaragua”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 14, en el encuentro de “Potrerillo”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 29, en el combate de “Gracejal”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.

Mes de abril
Día 2 de abril, en el encuentro de “Montañas del Nicho”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 3 de abril, en el encuentro de “Guanayará”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 7 de abril, en el encuentro de “Tamarindo”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 9 de abril, en el encuentro de “Hoyo Padilla”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Días 10 y 11 de abril, en el encuentro de “Sitio Infierno”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
15 de abril, en las tomas de “Buenos Aires” y “Mayaré”, donde se tomaron “Talleres de Armas”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 21 de abril, en el encuentro de “Figueras”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 23 de abri, en el encuentro de “Baja”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 24 de abril, en los combates de “Quemadas Grandes”, “Loma del Rasgo”, “Mabuquinas delmedio”, y “Bocas de ¿Jualla?”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.

Mes de mayo
Día 6, en el encuentro de “Loma de Almagra”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 7, en el encuentro de “Loma Fabrucal”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 8, en el encuentro de “Potrero Canseiro” y de “Veguitas”, en el que se destruyó el campamento del cabecilla rebelde, Quintín Banderas, causándole numerosas bajas. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 21, en el encuentro de “Veredas de las Trampas” en el que se tomó otro campamento enemigo, causándole muchas bajas. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 22, en el encuentro en “Lomas Veguitas”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 24, en el encuentro de “Loma de los Santos”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 25, en el encuentro en “Minas Ricas”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 27, en el encuentro de “Mabujina Fantadas”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Día 29, en el encuentro de “Picos Blancos”, en el que se destruyeron los talleres de talabartería y de zapatería enemigas.

Mes de junio
Día 14, en los encuentros de “Loma Guinea”, “Mabujina de en medio” y “Loma Yabunas”. Bajo las órdenes del General de Brigada D. Juan Manrique de Lara.
Día 17, en los encuentros de “Piedra Gorda y Seboruco.
Día 25, en el encuentro de “Mabujina Fontada”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.

Mes de julio
Dia 18, en el encuentro en “Resbalosa”. Bajo las órdenes de su teniente coronel.
Su teniente coronel, era D. Enrique Vázquez Sánchez.



Fuentes:
Fotografías facilitadas por la familia del capitán Gil y Juan Díez Sánchez, de la Asociación de Estudios Melillenses.
(0). Web oficial de Villanueva de los Infantes en Ciudad Real.
(1). “El Telegrama del Rif” pág. 1, Melilla, sábado 24 de julio de 1909.
(3). “Hoja de servicio del comandante de Infantería del Regimiento de Melilla núm. 59, D. Gabriel Gil Sánchez, (AGMS).
(4). Instancias adjuntas a la Hoja de Servicios del comandante de Infantería del Regimiento de Melilla núm. 59, D. Gabriel Gil Sánchez, (AGMS).
(5). Circular adjunta a la Hoja de Servicios del comandante de Infantería del Regimiento de Melilla núm. 59, D. Gabriel Gil Sánchez, proveniente del 5º Negociado de la Subsecretaria del Ministerio de la Guerra, sellada el 23 de septiembre de 1909 e insertada en el Diario Oficial de dicho Ministerio.
(6). “Nombres para la Historia Militar de España” pág. 141, “Campaña de Melilla 1909 – 2009), de Isabel María Migallón y Eduardo Sar Quintas, ambos de la Asociación de Estudios Melillenses, primera edición 2009, Depósito Legal ML-41/2009, editado por la Comandancia General de Melilla.
(7). “ABC” 1ª edición, pág. 10, Madrid, jueves 23 de septiembre de 1909.
(8). “La Correspondencia de España”, núm. 18.841, pág. 1, Madrid, domingo 12 de septiembre de 1909.
(9). “La Correspondencia de España”,Edición de la mañana, núm.18.808, pág.1, Madrid, martes 10 de agosto de 1909.
(10). “La Correspondencia de España”, Edición de la mañana, núm.18.797, pág. 1, Madrid viernes 30 de julio de 1909.
(11). Parte oficial del combate del 23 de julio de 1909, extraído de la Hoja de Servicios del 1r teniente D. José Fernández de Guevara y Mackenna, del Regimiento de Infantería de Melilla núm. 59, adjunto a la misma a los efectos de conceder al citado oficial, la Cruz de la Orden de San Fernando. (AGMS).
(12). Declaración del General D. Pedro Del Real Sánchez Paulete, en las diligencias practicadas para la concesión de la Cruz de la Orden de San Fernando al 1r teniente D. José Fernández de Guevara y Mackenna, el 1 de enero de 1910. (AGMS).
(13). Declaración del 1r teniente D. Narciso Villalón del Regimiento de Infantería de Melilla núm. 59, en las diligencias practicadas para la concesión de la Cruz de la Orden de San Fernando al 1r teniente D. José Fernández de Guevara y Mackenna, el 10 de enero de 1910.
(14). Declaración del cabo de Infantería D. Manuel Huertas García del Regimiento de Infantería de Melilla núm. 59, en las diligencias practicadas para la concesión de la Cruz de la Orden de San Fernando al 1r teniente D. José Fernández de Guevara y Mackenna, el 18 de enero de 1910.
(15). Declaración del sargento de Infantería D. Ramón García del Regimiento de Infantería de Melilla núm. 59, en las diligencias practicadas para la concesión de la Cruz de la Orden de San Fernando al 1r teniente D. José Fernández de Guevara, el 16 de enero de 1910.
(16). “Notas de concepto del jefe del Cuerpo”, (5ª Subdivisión), Hoja de Servicio del comandante de Infantería D. Gabriel Gil Sánchez.
(17). Notas facilitadas por Juan Díez Sánchez, de la Asociación de Estudios Melillenses.
(18). “ABC” Madrid, 28 de julio de 1909.
(19). “La Correspondencia de España”, núm.18.824, pág.2, Madrid jueves 26 de agosto de 1909.
(20). “La Correspondencia de España”, núm.18.793, pág. 2, Madrid lunes 26 de julio de 1909.
(21). “La Época”, Últimos telegramas y noticias de la tarde, núm.21.143, pág. 2, Madrid, sábado 4 de septiembre de 1909.
(22). “La Correspondencia de España”, núm.18.796, pág. 1, Madrid jueves 29 de julio de 1909.
(23). “El Imparcial”, Diario Liberal, núm. 15.269, pág.1, Madrid domingo 12 de septiembre de 1909.
(24). “La Vanguardia”, Barcelona martes 14 de septiembre de 1909.
(25). Viquipedia, enciclopedia libre en Internet.

Fotos:
1.- Capitán Gil
2.- El capitán Gil en el centro y a su izquierda el laureado teniente D. José Fernández de Guevara Mackenna.
3.- Nicho donde reposan los restos del capitán Gi. Panteón de Héroes del Cementerio de Melilla
4.- Lápida en recuerdo del Capitán Gil y otros caídos el 23 de julio de 1909.


miércoles, 24 de febrero de 2010

LOS ULTIMOS MOMENTOS DEL CAPITAN MELGAR







EN LOS CAMPOS DE MELILLA
(Los últimos momentos del capitán Melgar)

Las líneas que a continuación vas a leer son una recreación literaria puesta en boca de un personaje real: Manuel Guinzo, cornetín de órdenes de la Segunda Compañía del Batallón de Cazadores de Arapiles nº 9 y muy cercano al capitán Melgar, en aquella jornada aciaga para las armas españolas del 27 de julio de 1909 en el Barranco del Lobo. El desastre del Barranco del Lobo, muy cercano en el tiempo al desastre cubano, hizo florecer una literatura popular que alcanzaban hasta lo musical y denuncias periodísticas llena de temores.
Ángel Ballesteros Villalobos, con alguna pequeña inserción a cargo de José Antonio Fraguas Díaz ha realizado esta composición en recuerdo del centenario de la muerte del capitán Melgar, un hombre recio y curtido como El Romeral, templado como el acero toledano y caballero como español.
Era una mañana apacible la de aquel 27 de julio de 1909. Junto a nuestro campamento había formado la columna que se dirigiría a llevar suministros a la caseta nº 2 y reparar la vía del ferrocarril. Ya partían, cuando vimos los primeros rayos de sol.




Mi nombre es Manuel Guinzo y en la fecha del 27 de julio de 1909 yo era cornetín de órdenes de la Segunda Compañía del Batallón de Cazadores de Arapiles n° 9. Han pasado ya algunos años desde aquel día, trágico y heroico, en el que 152 españoles dieron su vida por defender los intereses de nuestra Nación. A todos ellos y en especial al capitán de la Segunda Compañía de Arapiles, D. Ángel Melgar Mata, quiero dedicar un homenaje para que nunca se borre de nuestra memoria su recuerdo.

El capitán Melgar nació en un pueblo de la provincia de Toledo llamado El Romeral, su padre era el secretario del ayuntamiento de su pueblo, aunque otras fuentes me dijeron que era el médico de la localidad. Fuera una u otra cosa lo cierto es que su familia quería que Don Ángel estudiase medicina, pero él llevaba la milicia dentro de su espíritu y cuando se enteró de que abrían la Academia General Militar en Toledo, sita en el glorioso Alcázar, allí se fue, ingresando en ella el 27 de agosto de1893. Sí, un día 27; el número 27, cual enigma cabalístico, acompañó la vida de nuestro Capitán. En 1895 fue a Cuba, luchando con valentía y decisión hasta que tuvo que volver en 1898, cansado y… derrotado. En la península pasó por varios destinos hasta que en 1905 llego a nuestro Batallón, el Batallón de Cazadores de Arapiles. El jefe de entonces don Luis Friedrich, que más tarde pasaría a la Academia General Militar de Toledo, le encargó el mando de la Segunda Compañía.

Aún recuerdo como si fuera ayer, cuando vino a España nuestra reina para desposar con nuestro rey Alfonso XIII, la entonces princesa británica Victoria Eugenia. El Regimiento de Arapiles fue a recibirla y luego, en el palacio de El Pardo, hicimos la guardia hasta el día de su regio enlace. Uno de esos días el 27 ¡otra vez el 27! de mayo de 1906, el Rey eligió nuestra Compañía, la del capitán Melgar, para ponerse al frente de ella y desfilar bajo el balcón de su novia. Por la noche, el Rey felicitó al capitán Melgar y estuvo largo rato hablando con él. ¡Quién sabe que confidencias, requerimientos o indicaciones haría el Monarca a nuestro curtido capitán!

Nuestra compañía era la mejor de Arapiles, el capitán Melgar tenía grandes dotes de oficial, así lo reconocieron sus superiores, incluido nuestro Rey, que lo nombró su ayudante honorífico el 26 de octubre de 1907.

Aunque su progresión en la carrera militar, al lado del soberano, era notable y continua, nuestro capitán era consciente de la situación real de España. Tenía la convicción que la Guerra de África se podía convertir en un problema enquistado que podía corroer los cimientos de la sociedad española, desmoronados tras el llamado Desastre de Cuba. Sólo han pasado 11 años y España no puede abocarse a otro precipicio.
Cuando los rifeños atacaron a los trabajadores del ferrocarril minero del Rif el 7 de julio de 1909, se movilizó a toda la brigada de Madrid en la que estaba encuadrado nuestro Batallón y así el 22 de julio, a las 5 de la mañana salió el tren con los 850 soldados de nuestra unidad de la estación de Atocha, camino de Málaga para embarcamos rumbo a Melilla. El convoy se detuvo durante un cuarto de hora en la estación de El Romeral y de él se apeó el capitán Melgar para despedirse de su familia y su prima y a la vez novia, Isabel Luisa Melgar Villarejo. Llegamos a Málaga a las 7,30 del día 23. Una vez en Melilla no unimos al resto de la Brigada.

Así llegó el 27 de julio de 1909.Toda la Brigada se puso en marcha para colocarse en las posiciones que nos habían asignado el día anterior. Nunca olvidaré la cara del capitán González Villamil cuando nos vio salir del campamento. Lamentaba profundamente tener que quedarse. A nosotros nos tocó situamos en reserva en el flanco izquierdo junto al lavadero de mineral. Era mediodía cuando toda la Brigada estaba situada y lista para atacar. Los rifeños nos disparaban desde el monte Gurugú (auténtico vigía sobre Melilla) de manera permanente. Recuerdo vivamente como arreciaba el fuego enemigo cuando las dos columnas en que se dividió la Brigada, avanzaban hacia El Gurugú, después desplegarse en guerrillas, conforme ascendían la ladera,. Fue en ese momento cuando una bala rifeña alcanzo a nuestro jefe, el teniente coronel Ortega. Puesto que el Comandante estaba de servicio en otro lugar, se reunieron los capitanes y, decidieron que tomara el mando el capitán Melgar ya que era el más antiguo y además era ayudante de Ortega. Al recibir la orden de avance, dispuso al batallón en columna de a cuatro y avanzamos un trecho a paso ligero. Después desplegó el batallón en guerrillas y comenzamos a subir por las alturas que rodean al Barranco del Lobo. Frente a nosotros estaban los batallones de Las Navas y de Llerena muy castigados por los rifeños. El capitán Melgar, al frente de nuestra tropa, nos alentaba continuamente. De pronto vi que caía al suelo. De su pierna manaba abundante sangre. Le sugerimos retirarle para hacerle una cura, pero él insistió en seguir adelante. Animaba a la tropa sin cesar hasta que una bala y otra más le alcanzaron mortalmente. Calló al suelo y antes de morir me dijo: "dame un abrazo y quítame estos cordones y este lazo que me dio el Rey y son mi mayor honra…", y algo más que no pude entenderle porque la muerte le estaba ya cercana. Lamento desde lo más hondo de mi corazón no haber cumplido el deseo del capitán Melgar pues en es instante me hirieron a mi.

Todos los que le han conocido especialmente los que hemos estado a sus ordenes, le recordaremos siempre como ejemplo de hombre honesto, valiente y amante de España hasta el punto de entregar su vida por Ella.

Melgar no abandonó África, no abandonó a los suyos, no abandonó su compromiso con España. Su cuerpo, rescatado a los dos meses de su muerte, fue depositado en el Panteón de Héroes de Melilla. Nuestro rey Don Alfonso XIII, honró con su presencia los restos de nuestro bravo capitán en 1912.

Después de su muerte su madre regaló a nuestro Rey dos retratos de nuestro capitán El Rey dijo que uno lo pondría en su mesa de despacho y otro para la sala de ayudantes de Su Majestad. Pero el monarca quiso colaborar en el legado para la Historia que hicieron los compañeros de promoción de Melgar. Como bien reza la placa al pie de su estatua situada en la plaza de Oriente de Madrid, frente al Palacio Real “Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII honró su memoria cediendo sitio y mármoles para este monumento. Recuerdo de sus compañeros de promoción en homenaje al valor que acreditó y estímulo para su ejemplo”

También su pueblo de El Romeral fue pionero en perpetuar su recuerdo. El día de Todos los Santos de 1909, en la fachada de la casa que le vio nacer el 11 de febrero de 1876, con nutrida presencia de compañeros de armas y de todos sus paisanos se descubrió una placa para perpetuar su recuerdo entre sus vecinos.

Loor a los héroes.

Ángel Ballesteros Villalobos






Artículo publicado en la revista "Romeral Vivo" , agosto de 2009.



FOTOGRAFÍAS:El Romeral, 26 de julio de 2009. Autoridades y un piquete de honores del Batallón de Cazadores Arapiles número 9, rindieron recuerdo al capitán Melgar junto a su casa.












Manuel Guinzo, corneta de Arapiles




D. Manuel Guinzo Cervera, corneta de órdenes de la


2ª Compañía de Cazadores de Arapiles núm. 9

“…Dame un abrazo y quítame esos cordones y este lazo que me dio el Rey y son mi mayor honra…” (Capitán Melgar al cornetín Guinzo, 27 de julio de 1909)

En los brazos de D. Manuel Guinzo Cervera, corneta de órdenes de la 2ª Compañía de Cazadores de Arapiles núm. 9, murió el capitán de Infantería del mismo batallón D. Ángel Melgar Mata, el 27 de julio de 1909, en el Barranco del Lobo, durante el asalto. El capitán Melgar, se había puesto al frente de las cuatro compañías de dicho batallón, en ausencia del comandante, que participaban en el combate, al caer el teniente coronel Ortega.



Las últimas palabras del capitán D. Ángel Melgar Mata, Ayudante del Rey antes de morir, las expiró en brazos del cornetín, siendo las mismas “…Dame un abrazo y quítame esos cordones y este lazo que me dio el Rey y son mi mayor honra…” y alguna cosa más, que el cornetín, no pudo entender dado el ya mínimo hilo de voz que al capitán le quedaba, cosa de la que D. Manuel Guinzo en sus recuerdos, se arrepentiría siempre. (1).

Instantes después, el cornetín Guinzo, caía también herido junto al cuerpo ya sin vida de su capitán. Tras ser recogido del campo de batalla, fue trasladado al Hospital Militar de Córdoba vía Hospital Civil de Málaga, junto a otros 49 heridos(5). desde Melilla el 11 de agosto de 1909, (4). permaneciendo allí hasta ser dado de alta ya el 4 de septiembre de 1909, siendo declarado apto, para regresar a Melilla. En el Gobierno Militar, en una reunión presidida por la presidenta de la Junta de Damas, le fueron entregadas 40 pesetas. (3).

Los hechos
El Batallón de Cazadores de Arapiles núm. 9, acudía en apoyo de los también Batallones de Cazadores de Llerena y de las Navas. El coronel D. Federico Páez-Jaramillo y Álvarez, jefe de la primera Media Brigada de Cazadores de Madrid, observó que los batallones citados (Llerena y Arapiles, se encontraban en situación comprometida. Había alcanzado la entrada del Barranco del Lobo pero empezando a ser diezmados, motivo por el cual retrocedían bajo la granizada de fuego rifeño. A partir de aquí, la narración continua: (textual) (6).

“…-Comunique al teniente coronel de Arapiles que con sus tres compañías apoye la acción de las Navas y Llerena-. El oficial a quien se ha dirigido saluda y parte al galope hasta la posada del Cabo Moreno, donde ha quedado de reserva Arapiles, pero llega tarde. El teniente coronel ha sido herido y evacuado, y el mando ha recaído en el capitán Melgar, quien inmediatamente ha ordenado a sus hombres, por propia iniciativa, que avancen y acudan en auxilio de los dos batallones que tan comprometidos se encuentran en la entrada del barranco.

Tan pronto llegaron las dos compañías de Arapiles a la altura de las que se replegaban se vieron sometidas al fuego atroz, que detuvo el avance. -¡Viva España!, ¡Adelante Arapiles!- animó el capitán Ángel Melgar y Mata.

Se lanza hacia adelante y la 3ª sección de la 2ª compañía le sigue y logra llegar hasta el punto donde se encontraba el punto más avanzado de españoles rodeando al comandante Fresneda, gravemente herido ya; pero en el avance ha sido herido el capitán Melgar y el último tramo de su recorrido ha de hacerlo apoyado en su sable. El capitán ha sido herido en la ingle.

Melgar quiere llegar hasta el comandante Fresneda, pero no puede; una bala le atraviesa la garganta y cae al suelo. El corneta Manuel Ginzo se acerca. –Quítame los cordones de ayudante del Rey- le pide Melgar. El corneta no puede hacerlo porque le hieren gravemente. El capitán con un esfuerzo supremo se levanta y grita a sus hombres: -¡Arriba, hijos míos, no abandonéis nunca a la Patria!-. Quiere seguir, pero un balazo le alcanza en el pecho y le derriba definitivamente. Su ordenanza, Laureano Moreno, se aproxima, trata de quitarle los cordones y retirar el cuerpo, pero el comandante Fresneda, que allí, a unos pasos del cuerpo exánime del capitán Melgar, continua disparando, le grita: -¡No hay tiempo que perder, muchacho!, ¡A la línea de fuego!.

Poco después, empujados por el numeroso enemigo, los cazadores se repliegan y los cadáveres del capitán Melgar y del comandante Fresneda quedan en el campo enemigo. El capellán don Miguel de la Fuente pudo escuchar de labios enemigos, meses más tarde: -“nos infundió tanto miedo el capitán de los cordones que todos tiramos contra él hasta que le matamos-…”

Recompensas
40 pesetas, al ser dado de alta en el Hospital de Córdoba.
40 pesetas, según se publicaba el la lista núm. 10 del Reparto de Socorros del 3 de noviembre de 1909, los cuales, eran repartidos por los gobernadores militares o la guardia civil. (2).


Fuentes:
(1). “Romeral Vivo”, Historia de nuestro pueblo, “Melgar en los campos de Melilla. Los últimos momentos del capitán Melgar”, artículo escrito por D. Ángel Ballesteros Villalobos. Agosto de 2009.
(2). “ABC” 1ª Edición, pág. 13, Madrid miércoles 3 de noviembre de 1909.
(3).”El Imparcial”, Diario Liberal, núm.15.261, pág. 2, Madrid, sábado 4 de septiembre de 1909.
(4). “El Liberal”, se publica diariamente en Madrid, Barcelona, Bilbao, Murcia y Sevilla, pág. 1, miércoles 11 de agosto de 1909.
(5). “El Heraldo de Madrid, núm. 6.829, pág. 2, Madrid martes 10 de agosto de 1909.
(6). “España en sus Héroes”, “Un capellán en el Barranco del Lobo”, fascículo núm. 3, pág.83, editada por “Ornigraf”, Madrid 1969.




Fotos:


Acto de homenaje al capitán Melgar en la localidad toledana de El Romeral,


piquete de honores del Batallón de Cazadores Arapiles núm. 9. Facilitadas por Angel Ballesteros Villalobos.




Hans Nicolás y Hungerbühler

viernes, 19 de febrero de 2010

Nombres para la Historia de España


El rincón de Aranda
“Nombres para la historia militar de España (Campaña de Melilla 1909-2009)”


Juan J. Aranda


Tengo en mis manos el libro titulado: "Nombres para la Historia Militar de España" que ya, sus autores, presentaron el 21 de enero en el Casino Militar, y la verdad, lo digo de todo corazón, y también, si me lo permiten, con un alto grado de emoción, porque es uno de los libros más esclarecedores de cuantos se han escrito, y publicado, sobre la Guerra de 1909, ("Barranco del Lobo").

Sus autores son: Eduardo Sar Quintas e Isabel María Migallón Aguilar. Eduardo nació en La Coruña, y apenas puso sus pies en nuestra ciudad, se enamoró de ella, y de nuestra Historia, que es la de España; es militar: Cabo 1º de La Legión, intelectual, que compagina sus estudios de Técnico Superior de Comercio Internacional, con los de Trabajo Social, en la UNED. Es también: colaborador de la prensa local, y miembro de la Asociación de Estudios Melillenses. De Isabel, también pertenece a la AEM, y como muchos lectores saben, es melillense, Licenciada en Geografía e Historia, y desde siempre ha sentido un profundo interés por conocer la verdadera Historia, con mayúsculas, de nuestra ciudad.

Yo creo, y quizás no me equivoque, que una de sus ilusiones, no cumplidas, hubiera sido vestir el uniforme castrense. Es Ayudante Técnico del Archivo Central (Hospital del Rey). Como bien se puede leer en una de las solapas: entre legajos, y libros, que guardan con celo nuestra Historia, nace su verdadera vocación de investigadora, que canaliza en dos aspectos: el del siglo XVIII, y los militares fallecidos en las Campañas. El Padrón de Joseph de Osorno de 1753 le sirvió de base para elaborar un estudio sobre el mismo, y la población de aquéllas fechas, que publicó en 2008.

Como bien dice en el prólogo, D. César Muro Benayas, Comandante General de Melilla: se trata de desempolvar del olvido una serie de nombres, de una gran mayoría de españoles, que dieron, lo más preciado que tenían: sus vidas, por defender el honor de España.Este estudio, que yo le pongo el adjetivo de magna obra, está solidamente construida por dos personas sencillas, intelectuales, amantes de la verdadera Historia de nuestra ciudad; que han trabajado con laboriosidad, y con un altruismo inconmensurable, durante más de cinco años.


En conversaciones con ambos, me comentaban que se quedaron impresionados por las ofertas de colaboración de los distintos ayuntamientos de España, donde eran nacidos los militares muertos en las Campañas. Por ello creo que si consultáramos el nomenclátor de las ciudades y pueblos de España, pienso que muy pocos de ellos se podrían contar de no haber tenido un natural, que no haya servido a la Patria, en nuestra ciudad, o que haya entregado su vida por aquélla.

Por ese motivo creo que esta obra, que es la recuperación de los nombres de todos los héroes muertos y enterrados en nuestro Cementerio de La Purísima desde 1892 hasta 1927, que fue el final de las Campañas, no debiera quedar en los anaqueles de las librerías, como adorno, ni tampoco guardado en un cajón.

Este libro es una obra de consultas, para estar en las bibliotecas de las escuelas, institutos, y universidades, para que todo amante de nuestra Historia lo consulte; por la honradez, y fiabilidad, que han empeñado estos dos intelectuales, en confeccionarlo.Desde estas humildes líneas quiero agradecer: a la Comandancia General de Melilla, y muy particularmente a su Comandante General, D. César Muro Benayas, por la edición de esta "Joya Histórica", una verdadera gran obra, que en tiempos de crisis, haya salido a la luz, en nuestra ciudad. Y como no, a sus autores: Isabel María Migallón y Eduardo Sar, por su trabajo, por su tesón y por el amor que sienten por nuestros héroes, rindiéndole el sentido, y merecido homenaje, ya que sin ellos, que descansan en las fosas de La Purísima, nuestra ciudad: Melilla, no sería lo maravillosa que la vemos en la actualidad, y que siga manteniendo, a pesar de los siglos, su cultura española, europea, y por ende occidental.

Artículo publicado en el diario "Melilla Hoy", el viernes 19 de febrero de 2010.




domingo, 31 de enero de 2010


HISTORIAS DEL TEMPLARIO

UN LIBRO, MUCHA HISTORIA

Los historiadores estamos de enhorabuena en Melilla, pues hace pocos días vio la luz pública un libro editado por la Comandancia General cuyo título reproduzco: Nombres para la historia militar de España.
Sus autores, Isabel Migallón y Eduardo Sar, han profundizado en algo que casi todos los que nos dedicamos a este tema de la Historia lo nombramos utilizando cifras, despersonalizando totalmente los hechos.
Evidentemente, han tratado el tema de la Campaña de 1909, desde un enfoque humano, en el sentido que han conseguido rescatar casi del olvido a todo aquel que se dejó la vida en estas tierras y que, salvo sus familiares, nadie más se acordaba de ellos.
Han conseguido, por lo tanto, que se rememoren sus nombres pues hayan obtenido medalla o no, igualmente murieron. Muchos, ya lo hemos comentando en alguna ocasión, no sabían siquiera a donde venían y qué les esperaba tras la línea fronteriza melillense.
Este año que hemos cerrado, hemos podido saber más de las causas del conflicto, de sus consecuencias, de las operaciones, de los combates más sonoros, de los laureados, de los que estaban enfrente, pero faltaba esto: un homenaje a todos en general, sin distinción alguna.
Es por ello, que nos congratulamos con esta publicación que sirve además de para “tapar” el agujero que la historia había dejado, también para seguir investigando en muchas líneas: social, política, económica, militar, etc.
Isabel y Eduardo han estado todo un año dedicados a este tema, y sus frutos los tenemos hoy en nuestras manos: un libro cargado de mucha historia, del cual extraemos no pocas conclusiones.
Necesario es que existan trabajos de investigación como éste para que podamos sentirnos más historiadores en el sentido propio de este oficio: la persona que investiga en fuentes primarias, que recoge datos, que busca la corroboración, que analiza los resultados y después los expone sin ningún tipo de transformación ni de interpretación, sino los datos como están y como pasaron en la historia que se investiga.
Créanme que este trabajo es bien difícil: la investigación y más complicado todavía eximirse de cualquier contagio de propias creencias o ajenas y que el estudio no se vea “contaminado” por ellas, sacando por lo tanto, un producto final totalmente transparente, como es el caso que nos ocupa.
A Isabel y Eduardo tengo el honor de conocerlos desde hace tiempo y compartir con ellos momentos muy buenos desde el punto de vista histórico, sin olvidar que me une una amistad sincera, no de estar todos los días juntos, pero sí de vernos y hablar con toda franqueza, sin subterfugios de cualquier tema y, sobre todo, de la Historia de esta ciudad de Melilla que, una vez más, nos demuestra que es muy larga y que tuvo y sigue teniendo un peso específico considerable en esta España nuestra.
Si ahora me preguntaran como historiador qué obra destacaría de entre las últimas de tipo histórico no solo a nivel local, sino nacional, sin lugar a dudas, hablaría de este libro que, de hecho, ya he hablado con otros compañeros de universidad de otros lugares de España y que están interesados en él.
Y puedo hablar así porque es un libro con la pretensión verdadera y única que lo marcan sus autores: dejar para la historia lo que aquellos españoles dejaron en estas tierras y que, como algunas veces pasa, han estado todavía en el anonimato.
Quiero agradecer aquí a la Comandancia General de Melilla por este acierto y como no a los dos autores, Isabel Migallón y Eduardo Sar, que sin su arduo y constante trabajo han llevado a buen fin este “trozo” de nuestra historia militar en Melilla.


FERNANDO SARUEL HERNÁNDEZ
http://litteraevitae.blogspot.com/

Artículo publicado en el dominical "La Voz", del diario "Melilla Hoy", el 31 de enero de 2010.

martes, 26 de enero de 2010

IGNACIO COYNE EN MELILLA




Evocaciones zaragozanas



Ignacio Coyne filmó la guerra del Rif de 1909


Por Juan Domínguez Lasierra


En el verano de 1909 la tensión militar en Marruecos estallaba en guerra abierta del Ejército español con las harkas indígenas. El fotógrafo y cineasta Ignacio Coyne (1872-1912), que en dicho año ya había filmado la salida de los soldados de la guerra de África en la Estación del Norte, decidió marchar al frente de batalla y rodar aquellos hechos armados. Acompañado de su amigo, ayudante y electricista Antonio de Paula Tramullas marcha a Melilla para convertirse en un pionero del documental bélico, con películas que traspasaron fronteras a través de la sociedad italiana “Cines” que compró los derechos de proyección.

El Heraldo de Aragón, en su constante y extensa información sobre la Campaña de Marruecos en 1909, no dejó de reflejar aquella arriesgada actividad documentalista de Ignacio Coyne. El 22 de agosto –días después de célebre episodio de la defensa del fuerte de Camellos, daba a conocer la siguiente noticia bajo el título “El Cinematógrafo en la guerra”, dentro de las informaciones sobre la campaña de Marruecos:
“Se ha confirmado que fue el notable fotógrafo Ignacio Coyne el que anteayer obtuvo una película emocionante de la defensa del fuerte de Camellos, con grave exposición de su vida. Coyne, con su ayudante el Sr. Tramullas, recorrió el campo de operaciones impresionando la conducción del convoy y, según nuestras noticias, a juzgar por el negativo de la cinta, van a ser de grandísima atracción las películas impresionadas por el reputado artista zaragozano.
Aunque Coyne está agobiado de peticiones y demandas de sus películas, dará a preferencia a Zaragoza en el teatro Principal, como demostración de gratitud al público que tanto le distingue”.
Una semana más tarde, el 28 de agosto, Heraldo daba cuenta del regreso de Coyne y Tramullas a Zaragoza, informando de que habían rodado 2.500 metros de película:
“Ayer regresó de Melilla el notable fotógrafo D. Ignacio Coyne, que ha permanecido varios días en el campo de operaciones, bajo el fuego de los rifeños, obteniendo interesantes cintas cinematográficas de la campaña en Marruecos. Ha sido Coyne el único artista fotógrafo que ha impresionado películas del cine para difundirlas por Europa y América, con autorización especial del general Marina. Hoy sale para Barcelona donde hará las manipulaciones del revelado en talleres especiales y muy pronto veremos el teatro de la guerra en el teatro Principal. Coyne ha recibido muchas felicitaciones por haber regresado felizmente de la guerra, donde ha corrido serios peligros”.



El primer fruto de aquel trabajo, y de la superación de los riesgos corridos por ambos cineastas, pudieron verlo los zaragozanos en el Teatro Principal de Zaragoza – donde Coyne solía proyectar sus películas-- en el mes de septiembre. La expectación fue máxima, como no era para menos, dada la sensibilidad y la preocupación que los sucesos del Riff provocaban en la sociedad española de la época. El 5 de septiembre, Heraldo informaba de aquella primicia documental y reflexionaba en las primeras líneas del suelto de la importancia del cinematógrafo como testimonio de la historia..
“El cinematógrafo es sin duda el mejor Instrumento de información. Las películas cinematográficas son crónicas vivientes de la guerra. Con ella adquirimos idea exacta de lo que acontece en el campo de operaciones, y comprendiéndolo así el reputado fotógrafo Sr. Coyne, se trasladó personalmente a Melilla acompañado del competente ayudante Sr. Tramullas, e impresionó la linda película que ayer se proyectó en el Teatro Principal. Los espectadores salieron entusiasmados del detalle grande con que admiraron todo lo relacionado con la campaña, impresionado hasta en los puntos más avanzados, y muchos fueron los que sin abandonar el teatro adquirieron localidades para el día de hoy. El teatro se vio lleno continuamente, siendo muchas las personas que se quedaron sin ver la película por no haber localidades en taquilla”.
Pero los zaragozanos tendrían ocasión, casi al mismo tiempo, de asistir a la proyección de otros documentales sobre la guerra de Marruecos.

Imágenes:
- Ignacio Coyne.
- Ignacio Coyne filmando algunas vistas junto al fuerte de Camellos.
Melilla, 1909.

LA GUERRA DE MELILLA EN ZARAGOZA


Evocaciones zaragozanas

El Ena Victoria y el Farrussini “guerrearon” por la campaña de Marruecos

Por Juan Domínguez Lasierra

La guerra de Marruecos de 1909 no sólo estaba en las duras tierras norteafricanas. A su manera, aunque felizmente no sangrienta, se trasladó a los cines de Zaragoza. Estrategas principales de aquél frente fueron Manuel Reverter, dueño del Ena Victoria, y Enrique Farrús, propietario del Cinematógrafo Farrussini. Ubicado el Farrussini en la calle de San Miguel, había sido inaugurado el 25 de abril de 1908, unos días antes del comienzo de la Exposición Hispano-Francesa, anticipándose a la apertura del que iba a ser el cine elegante por antonomasia de la ciudad, el Ena Victoria, instalado en el jardín del palacio de la condesa de Fuentes, y que fue inaugurado el 6 de mayo.

La campaña de Marruecos, entonces a flor de piel de la sensibilidad patriótica, fue el detonante de la siempre patente rivalidad entre los dos grandes cines zaragozanos.

El 2 de septiembre de 1909 este pique se hizo especialmente notorio al coincidir en una misma página de Heraldo de Aragón las notas, rabiosamente publicitarias, de uno y otro cine a propósito de las películas sobre la campaña marroquí.
Con el título “La guerra de Melilla en Farrussini. ¡Triunfo colosal!”, la publicidad del salón de Enrique Farrús decía:
“La casa Pathé Fréres, la primera en películas, la famosa casa del Gallo, distingue siempre a Farrussini porque es el cine que más dinero gasta y con más rumbo entre todos los de España. La casa Pathé no ha querido que Farrussini se quedara sin la gran película, “La guerra de Melilla” y en automóvil la recibió ayer desde París al mediodía y anoche se estrenó en Farrussini esa película, con los mismos cuadros que se anuncian en otros salones”.
La publicidad de Farrús no se cortaba un pelo:
“Farrussini es el primero, el cine más concurrido, más popular, más democrático (...). En Farrussini hay orquesta, hay varietés, hay cine, todo por 15 céntimos. Es el espectáculo más barato y el más entretenido de Zaragoza. ¡A ver quién da más por el mismo precio! Por eso se llena todas las noches en todas las secciones, por eso es el más favorecido. “La guerra de Melilla” la verá todo Zaragoza en Farrussini “.
El competidor, Reverter, no se andaba a la zaga, y anunciaba su “Gran éxito” con este suelto, en el que hacía hincapié en la marca de la casa, lo selecto de su salón:
“Ayer fue un gran día para el Ena Victoria, el Coso estaba intransitable por la aglomeración de gente que había frente al Cine predilecto del público zaragozano. La primera serie de la campaña de Melilla editada por la casa Pathé gustó al numeroso público que acudió deseoso de ver algo del campo de operaciones donde lucha nuestro valiente ejército, y el entusiasmo llegó a tal punto al ver a nuestros soldados que fueron aplaudidos con delirio. Se esperan de un momento a otro más películas de la campaña de Melilla, editadas por las casas extranjeras, y la segunda serie que la de Pathé publicará en breve. Manolo Reverter está dispuesto a dar a conocer al público zaragozano todo lo que de la campaña de Melilla hagan las casas que hoy impresionan películas en el campo de operaciones. Hoy como jueves de moda el Ena Vitoria estará animadísimo, y en él se congregará lo más bello, selecto y elegante de Zaragoza. El programa será soberbio, cuatro estrenos y la película que tanto éxito ha tenido ayer de la campaña de Melilla. Al Ena acudirá el público a ver las novedades de su programa y a recrear su vista por los campos africanos”.

Mientras esta guerra comercial se producía, el parte oficial de las últimas noticias de la guerra de Marruecos, en la misma página, plasmaba la dramática realidad del conflicto: “En el Peñón y Alhucemas no ha ocurrido novedad aunque el enemigo nos ha hostilizado hoy más que de ordinario. En el zoco del Arbáa el día ha transcurrido tranquilo. (...). El convoy de hoy ha sido tiroteado por los moros, hiriéndonos a dos soldados. Entre la segunda caseta y el segundo blocao nos hirieron también un artillero y un caballo del escuadrón de Alfonso XII.”

Imagen: Ricardo Baños, de la casa Hispano - Films, tomando imágenes de la Campaña de Melilla, 1909.