ÉRASE UNA VEZ MELILLA

ÉRASE UNA VEZ MELILLA
GRUPO DE ESCUELAS MIXTAS

EN EL BARRANCO DEL LOBO

sábado, 28 de marzo de 2009

Melilla en 1909










Melilla en 1909



La tarjeta postal doble que acompaña a este epígrafe recoge una vista

panorámica tomada aproximadamente en el año 1909. Y en ella podemos

observar una ciudad en crecimiento.En el centro de la imagen aparece

el primitivo puente de Camellos sobre el Río de Oro, y junto a él un fortín

que protegía el acceso.


Parte del centro de Melilla estaba aún por construir. Y no será hasta

el año 1910 cuando se levante el Barrio del Tesorillo a la izquierda del

cauce del Río, así como el Barrio del Príncipe entre la Carretera de

Hidum y el cuartel de Santiago, que apreciamos a la izquierda del sello.




Primer condecorado: Cabo Pedro José Calvo


















Primer condecorado de la Campaña de 1909, con
una Cruz al Mérito Militar pensionada

La noticia que se tiene por la prensa de la época del primer militar
condecorado con una Cruz de plata al Mérito Militar roja pensionada, con 7,50
pesetas al mes y con carácter vitalicio, es de un cabo del batallón de Cazadores
de Estella núm. 14, la cual, fue concedida por salvar la vida de un compañero
herido y al cual, un moro iba a rematar de un golpe de gumia. El protagonista de
estos hechos, fue un cabo del citado batallón natural de Aragón ,pequeño de
cuerpo, casado y reservista, que se llamaba Pedro José Calvo Mazarre. El cabo
Calvo, una vez librado a su compañero del moro, recogió la gumia de este, el
fusil y cargando con su compañero herido, se presentó en el campamento español.

El batallón de Cazadores de Estella, estaba formado por reservistas o al menos,
parte de él estaba integrado por los mismos, había salido de Olot (Gerona), el
miércoles 15 de julio de 1909, con destino a Melilla.

La noticia, dada por el rotativo barcelonés “La Vanguardia”, del día 26 de
julio de 1909, decía textualmente:

“….(Telegramas). He sabido que en el combate del 23 del actual (la noticia
proviene de Madrid en fecha 26, por tanto, el dia 23, corresponde al mes de
julio), el cabo Pedro Calvo, del Regimiento de Estella, dio muerte por su mano a
un moro que remataba a un herido nuestro con su propia gumia, la cual arrebató al
moro y ha entregado en este Gobierno, así como el fusil de dicho moro. Recomiendo
a V.E.,distinguido comportamiento de este cabo…”

El día 5 de agosto de 1909, El periódico “La Época”, daba la noticia que en el
Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, por el distinguido comportamiento
observado del cabo del batallón de Cazadores de Estella núm. 14, D. Pedro/José
Calvo Mazarre, en la acción acaecida en los alrededores de Melilla el pasado 23
de julio, en la cual, desarmó y dio muerte en combate personal a un moro que
intentaba rematar a un soldado herido, por tal mérito, le era concedida la Cruz
al Mérito Militar con una pensión vitalicia de 7,50 pesetas al mes.

La imposición de la Cruz al Mérito Militar. Las palabras
del general D. José Marina Vega

Bajo el título de “Detalles de una ceremonia”, se explicaba a la opinión
pública en “La Vanguardia” como el general Marina, había condecorado al cabo D.
Pedro Clavo por su acto durante los combates del dia 23 de julio anterior al
arrebatar a un moro, la gumia con la que pretendía rematar a un soldado.

“…Se ha verificado con gran solemnidad en el campamento del Hipódromo el acto
de imponer al heroico cabo del batallón de Estella. Pedro Calvo Cruz, la placa
roja del Mérito Militar pensionada con 7,50 pesetas mensuales. Es la primera,
vitalicia, que se ha concedido en la actual campaña. Las insignias las ha
regalado el Ministerio de la Guerra.

A las seis de la tarde se presentó el general Marina con su Estado Mayor; las
fuerzas le rindieron honores. El general Marina dijo al cabo Pedro Calvo que
diese diez pasos al frente. Avanzó éste cuadrándose. El sargento leyó la órden
concediendo la recompensa que está escrita en pergamino personalmente por el
general Linares.

Terminada la lectura, el general Marina dijo: -“Me siento tan orgulloso de
poner esta cruz en el pecho de un soldado tan distinguido por su heroico
comportamiento, que libró de la muerte segura a varios compañeros heridos con
riesgo de su propia vida, que quiero ser yo mismo quien le prenda esta insignia y
espero que esta recompensa, con la que le premia la patria y la satisfacción con
la que todos presenciamos este acto, sirva de constante estímulo. Soldados ¡viva
el Rey! ¡Viva España!”-. Las tropas contestaron repitiendo los vivas con
frenético entusiasmo.

“¡Viva el general Marina!”- gritó el teniente coronel, jefe del batallón.
También este viva fue unánimente contestado.

El cabo Pedro Calvo avanzó hasta el caballo del general Marina, en actitud
humilde, visiblemente conmovido. El general en jefe, inclinándose hacia él, le
prendió la insignia en el pecho. Luego le estrechó la mano y le dijo:-“Me honro
mucho como soldado y como general vuestro, en estrechar esta mano”- Repitiéronse
los vivas.

El general Marina saludó militarmente, volvió grupas al caballo y se alejó a
galope seguido de su séquito, a los acordes de la marcha real…”-Ibáñez.

“La Correspondencia de España”, daba sobre el acto de condecoración del cabo
del batallón de Cazadores de Estella, la información siguiente, más o menos
parecida a la anterior y decía textualmente, bajo el título “De
madrugada”.-Imposición de una Cruz al cabo Calvo.-Alocución de Marina”. Además,
se informaba que dicha Cruz al Mérito Militar, era regalada al cabo Calvo por los
jefes y oficiales que prestaban sus servicios en el Ministerio de la Guerra y a
la cual, se acompañó de un pergamino, el cual fue leído en público al dicho cabo,
por el general Marina.

“…Melilla (miércoles noche). Solemne, sobre toda ponderación, ha sido el acto
que a las cinco y media de la tarde de hoy, se ha celebrado en el camapament del
Hipódromo. Le ha sido impuesta sobre el pecho la Cruz Roja del Mérito Militar,
pensionada y vitalicia, al cabo del batallón de Cazadores de Estella, Calvo,
héroe de la sangrienta jornada del 27 de julio. (Los hechos al parecer tuvieron
lugar en los combates del 23 ya que en el resto de noticias, aparece 23 en lugar
de 27).

A este acto hermosísimo, conmovedor en alto grado, ha concurrido el general en
jefe del Ejército de operaciones. Llegó al Hipódromo el general Marina a caballo,
seguido de su Estado Mayor.
Al llegar el jefe , las bandas tocaron la Marcha Real.

Formó la tropa; formó en el sitio más visible el batallón de Estella, con todos
sus jefes y oficiales.

El general Marina fue el encargado de prender sobre el uniforme del heroico
cabo Calvo la ya referida Cruz. Al hacerlo así el general Marina ha dirigido en
las tropas una sentida y patriótica arenga.

-Me honro mucho- ha dicho – al colocar sobre el noble pecho del cabo Calvo la
cruz que Su Majestad le concede en premio del acto heroico por él realizado. Ved,
soldados como se premia el comportamiento de los héroes. Espero que todos sean
merecedores de la distinción. La primera cruz concedida por méritos de la actual
campaña es ésta. El cabo del Batallón de Estella, en el combate del 27 de julio ,
rescató a un soldado gravemente herido del poder de varios moros a los que dio
muerte.-.

La alocución del general Marina ha causado en las tropas gran efecto. Estas han
dado pruebas del mayor entusiasmo.

Por delegación del general Marina, el teniente coronel del Batallón de Estella
ha colgado del uniforme del cabo Calvo la cruz roja del Mérito Militar.
El agraciado, en aquel instante, estaba emocionadísimo ; tanto que las lágrimas
pugnaban por salir de sus ojos.

Ha sido, en fin, un acto cuya grandeza es difícil de reflejar con la pluma. El
cabo Calvo ha sido objeto de calurosas felicitaciones. Es de advertir que el
general Marina, al dirigir a las tropas la arenga de que ya he hablado, estaba
profundamente conmovido. Al terminar la arenga resonaron potentes vivas a España,
al Rey y al Ejército…”.

No fué la Cruz de plata al Mérito Militar pensionada el único premio que
recibió el cabo Pedro José Calvo ya que en carta del Subsecretario del Ministerio
de la Guerra, se recibían 25 pesetas que mandaba desde Betanzos el Sr. D. Claudio
Oses, de las cuales, 10 pesetas eran para el cabo del batallón de Cazadores de
Estella como recompensa a su gesta.
Y por los mismos motivos, desde Betanzos, se recibían 25 pesetas, 10 de
las cuales iban destinadas al cabo D. Pedro Calvo. Eran remitidas en esta ocasión
por el Sr. Claudio Ares, también desde Betanzos.
El comandante Sr. Perinet, le dio 100 pesetas por los hechos.

El batallón de Cazadores de Estella núm. 14.

El batallón de Cazadores de Estella, estaba formado por reservistas o al menos,
parte de él estaba integrado por los mismos, había salido de Olot (Gerona), el
miércoles 15 de julio de 1909, con destino a Melilla. Llegó a Barcelona, el 17 de
julio de 1909, alojándose en el Cuartel de la Barceloneta.

La Correspondencia de España, daba la noticia que el batallón de
Estella, habiendo salido del Cuartel de la Barceloneta, después de haber recogido
el rancho, partía del puerto de Barcelona a las seis de la tarde del día 18 de
julio de 1909, siendo sus componentes mayormente catalanes, siendo acompañados
desde el cuartel hasta el muelle por gran número de personas, especialmente
mujeres, en un paseo triunfal. La policía tuvo que impedir que la multitud se
acercara al buque para poder embarcar las tropas sin problemas. La fuerza, fue
despedida por el capitán general y su Estado mayor, desde la toldilla del
transatlántico “Puerto Rico”, buque en el que el batallón de Cazadores de
Estella, realizaría la travesía desde Barcelona a Melilla.

Después de haber sido revistadas las tropas, señoras de la aristocracia
barcelonesa, repartieron entre los soldados, recogiéndolas el que las quiso,
medallas y escapularios. Algunos las rehusaban diciendo que sus madres ya les
habían dado medallas, otros la recogieron. Mientras embarcaban, sonaba la música
de la banda militar y a las 19:25 horas, el barco zarpó, haciendo sonar la sirena
entre resonadas aclamaciones, vivas y aplausos.

El cuadro de mandos del batallón de Cazadores de Estella núm. 14 que zarpó del
puerto de Barcelona, estaba compuesto:

- Teniente coronel D. Pedro Murcia.
- Comandante D. Gabriel Fernández.
- Ayudante D. Lorenzo Escudero.
- Abanderado, D. Antonio Requejado.
- Médico, Doctor D. Elíseo Rodríguez.
- Capitán D. José Montero.
- Capitán D. Juan Herrero.
- Capitán D. Serafín del Nido.
- Capitán D. Enrique Mas.
- Teniente D. Julián Aguinezábal.
- Teniente D. Guillermo Lino.
- Teniente D. Benigno Fister.
- Teniente D. Enrique Eymar.
- Teniente D. José de la Cerda.
- Teniente D. Luís de Malibrán.
- Teniente D. Francisco Álvarez de Toledo.
- Teniente D. Francisco Senra.
- Teniente D. Eulogio Domingo.
- Teniente D. Matías Arraco.

Desembarcados en Melilla el 20 de julio, empezaron rápidamente a prestar
servicio y a entrar en acción.

Nota: Al cabo D. Pedro José Calvo, cito los dos nombres ya que en algunas
noticias le he encontrado como Pedro, en otras como José e incluso en una tercera
como Diego. Puede que tuviera nombre compuesto de Pedro José Calvo. A la de
Diego, no la cito dado que nada más lo he encontrado una vez con este nombre. Lo
que si queda claro, es que tanto Pedro como José, aparecen como cabos del batallón
de Cazadores de Estella núm. 14 y ambos, son citados en la gesta del rescate del
herido de manos de un moro.

---oXo----



- Fuente: ”La Correspondencia de España”, núm. 18.783, pág. 2, de fecha viernes
16 de julio de 1909.
- Fuentes: “La Correspondencia de España”, Madrid núm. 18.785, pág. 2, de fecha
domingo 18 de julio de 1909.
- Fuente: “La Correspondencia de España”, Madrid, núm. 18.787, pág. 2. De fecha
martes 20 de julio de 1909.
- Fuente: “El Imparcial”, Madrid núm.15.223, pág.2, de fecha miércoles 28 de
julio de 1909.
- Fuentes: “La Vanguardia”, Barcelona, pág 2 de fecha domingo. 1 de agosto de
1909.
- Fuentes: “La Época”, Madrid, núm. 21.113, pág.2 de fecha jueves 5 de agosto
de 1909.
- Fuentes: “La Época”, Madrid, núm. 21.134, pág. 2, de fecha jueves 26 de
agosto de 1909.
- Fuentes: “La Correspondencia de España”, Madrid, núm.18.824, pág.5, de fecha
jueves 26 de agosto de 1909.
- Fuentes: “La Vanguardia”, Barcelona pág. 6, de fecha viernes 27 de agosto de
1909.
- Fuentes: “La Época”, Madrid, núm.21.118, pág. 1 de fecha martes 10 de agosto
de 1909.
- Fuentes: “La Correspondencia de España”, núm.18.826, pág. 2 de fecha sábado
28 de agosto de 1909.
- Fuente: Fotografía del general D. José Marina Vega, “Vikipédia enciclopedia
libre”, en Internet.



Hans Nicolás i Hungerbühler.



martes, 24 de marzo de 2009

La extraña "carta" de la toma de Atlaten
















La extraña “carta” de la toma de Atlaten

El viernes 26 de noviembre del año 1909, para celebrar la toma de la meseta de Atlaten: el final de la Campaña. Un desconocido soldado, del que únicamente conocemos su nombre, Luis, decidió comunicar la buena nueva a un amigo de las oficinas de Correos de Madrid, utilizando lo que tenía más a mano: una hogaza de pan.

En el mes de noviembre del año 1992 y en las páginas del diario El Telegrama de Melilla, tuvimos ocasión de divulgar esta curiosidad de la Campaña de 1909. Texto que ahora al cumplirse el primer centenario de la efemérides, reproducimos a continuación.

La meseta o peña de Atlaten se enclava a unos veinte kilómetros de Melilla, forma parte del macizo montañoso del Gurugú, siendo una de sus ramificaciones meridionales que enlaza con la meseta de Taxuda. Atlaten constituye un excelente centinela de los próximos yacimientos de Beni Bu Ifrur, donde tenían sus cotos mineros las compañías C.E.M.R. y Norte Africana. La primera de capital español y la segunda francés.

Nuestros grandes y admirados amigos Lucas Calderón Ruiz y Adela Ponce Gómez, en su “Itinerario místico-mágico por Kelaia: Morabos, leyendas y tradiciones populares”. Publicado en la revista Aldaba de la UNED de Melilla, núm. 16 ( 1991 ). Refieren que circula por la región el relato de que un grupo de jinetes que luchaban contra un nutrido conjunto de adversarios, viéndose cercado, prefirieron lanzarse al vacío desde lo alto de la meseta antes que entregarse y verse convertidos en prisioneros.


domingo, 22 de marzo de 2009

Capellanes castrenses en la Campaña del 9








¡Pater a mí!

Capellanes Castrenses Laureados

“…La guerra de África ha puesto una vez más de relieve y el tipo castizo y arrojado del capellán castrense. El “Universo” dedica un largo artículo a estos abnegados sacerdotes. Reproduciremos algunos párrafos:

.-En todos estos trances, y a través de los siglos, el capellán castrense ha conservado su típico carácter. Observadores superficiales y desconocedores de la vida militar, tan distinta de la civil, pueden manifestarse sorprendidos de su marcial aspecto, de la soltura de sus movimientos, de su franqueza un poco ruda, de la arrogancia que ponen a veces en sus palabras; pero, ¡ay!, que esa sorpresa no debe nunca llegar al escándalo: es el espíritu sacerdotal, que como el cristiano, siendo uno en sí, toma necesariamente las formas externas del medio en el que se desenvuelve. ¿Acaso el párroco de una mísera feligresía de labradores tiene por lo común el atildamiento exterior, la finura de modales de un capellán de monjas o de canónigo?.

La viña del Señor es muy extensa, y si se divide en regiones diversas: cada una exige un especial cultivo; el ministerio parroquial en medio del tráfago del mundo y de la vida, ¿ha de ser ejercido acaso como la dirección espiritual de las pocas almas escogidas que van a Dios por la vía de la contemplación mística? “Suum cuique” .-los soldados no son cartujos-., decía a Felipe II el Gran Duque de Alba.

La gente de guerra no sería entendida, ni entendería a un ministro de Dios que no tuviera de soldado cuanto puede tener un sacerdote. Sin estas condiciones, difícilmente el párroco castrense conseguiría de su resueltos y heroicos feligreses aquella personal adhesión, aquel prestigio que suelen ser preámbulos humanos por donde la Divina gracia se manifiesta en las almas sencillas y fuertes que por una necesidad social imprescindible han hecho dl combate su profesión, y del constante peligro su mérito en la vida.

Lo extraordinario, repetido en diversas ocasiones, es lo hecho ahora por los capellanes de Arapiles y de Las Navas; pero lo ordinario, el estricto cumplimiento de los deberes espirituales, no requiere menos valor, menos desprecio de la vida.

Abundan en el cuerpo castrense las cruces de San Fernando, concedidas por auxiliar a los heridos y moribundos en las guerrillas ; es decir, en lo más avanzado de la línea de fuego. ¡Que acción es esta tan grande!.
Porque no se reduce a estar en la línea, donde están también los oficiales y los soldados, sino de estar allí, sin el deber estricto e estos, y con el espíritu sereno, con el corazón pacífico,sin furor, sin combatir, ejerciendo el sublime misterio de la reconciliación y de la paz, en medio del estruendo y de los peligros de la guerra-…”

Así se definía en La Vanguardia del 27 de agosto de 1.909, los quehaceres de los capellanes castrenses en el campo de batalla. Este el caso de los capellanes castrenses D. Jesús Moreno Álvaro y de D. Jacinto Martínez Verdasco, este último, capellán castrense 2º. El primero ejerció su ministerio en los combates de Melilla el 27 de julio de 1.909 y el segundo, lo hizo en el Zoco del Jemis de Beni-bu-Ifrar, el 30 de septiembre de 1.909. Ambos, por su comportamiento fueron propuestos para la Cruz Laureada de San Fernando, siéndoles concedida en los dos casos.


( En las entradas que siguen a ésta ofrecemos información de los paters Jesús Moreno y Jacinto Verdasco ).

Hans Nicolás Hungerbühler

Capellán Jesús Moreno


D. Jesús Moreno Álvaro, capellán castrense del batallón


de Cazadores de Las Navas núm. 10



Al capellán castrense D. Jesús Moreno Álvaro (en La Vanguardia de fecha 9 de agosto de 1.909, figura como D. José Moreno Albarro), se le abrió “juicio contradictorio” para la concesión de tan alta distinción en Madrid el día 8 de agosto del citado año. En fecha 13 de agosto y basándose en publicación aparecida en “El Telegrama del Rif”, se mandaba abrir “juicio contradictorio” para dicho capellán, citándose que se le proponía para tan alta distinción “…por los méritos contraídos prestando los servicios de su sacerdocio en las armas avanzadas de fuego en el combate sostenido por los moros el día 27 del anterior (julio) en las lomas del Gurugú…” (En esta noticia, aparece como D. Jesús Moreno Álvaro).

De hecho, según publicaba el periódico “La Época” de 13 de agosto de 1.909, notificaba en la forma siguiente, la apertura de juicio contradictorio (textual) y en lo que al capellán castrense d. Jesús Moreno Álvaro se refiere:

“…De la orden de la plaza: El Excelentísimo señor comandante en jefe del Ejército de operaciones ha tenido a bien disponer lo siguiente:

Para esclarecer el derecho que pudieran tener a la cruz de San Fernando el capitán de infantería D. Cipriano Nieto González y el capellán castrense D. Jesús Moreno Álvaro y a petición del juez encargado de instruir los expedientes de juicio contradictorio solicitando, se publican a continuación los siguientes anuncios:
Don Antonio Rabadán comandante del Cuerpo de Estado Mayor del Ejército, se halla instruyendo, por disposición del excelentísimo señor general comandante en jefe del Ejército de operaciones, el proceso prevenido en la ley de 18 de Mayo de 1.862, a D. Jesús Moreno Álvaro, capellán castrense que solicita la cruz de San Fernando de primera clase , por el mérito que contrajo el día 27 de julio último, en el combate sostenido con los moros en las estribaciones del Gurugú, al que concurrió con el batallón de Cazadores núm. 10 (Cazadores de Las Navas), a que pertenece, y en cuyo combate, animado de su amor a la Humanidad, y deseando administrar los auxilios de su sagrado ministerio al mayor número posible de heridos graves de su batallón, no vaciló en llevarlo a las líneas más avanzadas del fuego, logrando administrar los referidos auxilios a gran número de moribundos.

Si algún individuo de la misma clase o superior a la del interesado tuviese que exponer a favor o en contra, el derecho que cree asistirle, podrá hacerlo presentándose a dicho señor juez por escrito, bajo su palabra de honor, o según corresponda a su clase, dentro del término preciso de ocho días, contando desde la fecha en que se publica este anuncio en la orden general…”

Al capellán castrense D. Jesús Moreno Álvaro, del batallón de Cazadores de Las Navas núm. 10, se le proponía para la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando, conjuntamente con:

- El teniente coronel de infantería del Regimiento de Melilla, D. Federico Julio Ceballos, por los combates del día 18 de julio de 1909, en Sidi-Ahmed-el-Hach.
- El teniente coronel de infantería del Regimiento de África núm. 68, D. José Martínez Pedreira, por los combates del día 19 de julio de 1909, mientras ejercía el mando de la posición de Sidi Musa.
- El capitán de infantería de la 1ª Compañía de la Brigada Disciplinaria de Melilla, D. Simón Serena Moreno, por los combates sostenidos el día 23 de julio de 1909, en las estribaciones del monte Gurugú.
- El capitán de infantería del Regimiento de África núm. 68, D. Eduardo López Ochoa, por los combates sostenidos en Sidi-Ahmed-el Hach, el 18 de julio de 1909.
- El capitán de la Brigada Disciplinaria de Melilla, D. Cipriano Nieto González , por los combates librados en las estribaciones del monte Gurugú y al lado izquierdo de Mezquita, el 23 de julio de 1909.
- El capitán de infantería del Regimiento de África núm. 68, D. Fernando Fernández de Cuevas, por los combates del 20 de julio de 1909, en Sidi Musa.
- El primer teniente de infantería de la Brigada Disciplinaria de Melilla, D. Ricardo Carrasco Egaña, por los combates librados en las estribaciones del monte Gurugú, el 23 de julio de 1909.
- El primer teniente de infantería de la Brigada Disciplinaria de Melilla, D. Felipe Artal Serrano, por los combates librados en las estribaciones del monte Gurugú el 23 de julio de 1909.
- El primer teniente de infantería del Regimiento de Melilla, D. Rafael de los Reyes Ortíz, por los combates sostenidos en las estribaciones del monte Gurugú, el 23 de julio de 1.909.



El Capellán Castrense, D. Jesús Moreno Álvaro. ¿quién era y que fue lo que hizo, para ser propuesto para la Cruz Laureada de San Fernando, máxime condecoración militar en tiempo de guerra?.

Para dar respuesta a estos interrogantes, nada mejor que la descripción encontrada en las páginas de “El Imparcial” de Madrid del viernes 13 de agosto de 1909, en la sección de la crónica telegráfica, “El dia de ayer en Melilla”, y bajo el sencillo título de “El capellán Moreno” y que acto seguido, transcribo literalmente:

“…Se han recibido aquí muchas cartas preguntando por el cura del batallón de Cazadores de Las Navas núm. 10 que se condujo tan heroicamente en la sangrienta lucha del 27 de julio.
En la información periodística se han cometido errores respecto a este capellán castrense. Periódico ilustrado ha habido, y no de los que se publican en Madrid, que ha representado al capellán Moreno como hombre viejo, agobiado por los años, cubierto de canas, y el tal capellán tiene sólo treinta y nueve años, y los lleva con mocedad briosa.

Contestando a algunas cartas que hemos recibido los corresponsales de “El Imparcial” , diré que este héroe de la caridad y del valor se llama D. Jesús Moreno Álvaro. Nació el 9 de Enero de 1870 . Previas las oposiciones consiguientes, fue nombrado capellán castrense el 11 de junio de 1901, y ocupa el penúltimo lugar del escalafón. Datos son estos que debo a amables oficiosidades.

D. Jesús Moreno iba con su batallón de Las Navas el día 27 por las ásperas barrancadas del Gurugú. Y aunque haya de repetir lo que oportunamente se dijo, completaré la historia de este admirable sacerdote, añadiendo a lo que ya se sabe, algunos rasgos dignos de conmemoración.

El capellán Moreno veía caer entorno suyo jefes, oficiales y soldados. El trance era recio, la situación de nuestras tropas difícil. Iba el capellán acudiendo a los moribundos y les administraba los últimos auxilios, una palabra de esperanza, la absolución. Y cuando el herido necesitaba, al mismo tiempo que la tranquilidad del alma, la cura del cuerpo, aplicaba la venda, daba el sorbo de agua, confortaba y socorría.

El médico del batallón cayó a tierra, recibiendo un golpe gravísimo. Desde entonces el capellán Moreno se creyó obligado a sustituir, en lo que fuese posible, a aquel que tenía también en el lugar del combate los oficios salvadores de la caridad. El cura se hizo médico, y asombra oir a los soldados relato de los auxilios científicos que recibieron del esforzado sacerdote.
Pero la Providencia había puesto allí al capellán Moreno para algo más – ¡para algo más aún!-.

En el momento más recio de la lucha un grupo de Cazadores de Las Navas acude al capellán Moreno.-Nuestros jefes han muerto o están heridos le dicen-somos noventa soldados que estamos aquí defendiéndonos …¿Qué hacemos?
El capellán Moreno estaba entonces confesando a un herido gravísimo, con el escapulario de la Virgen del Carmen en la mano. Concluyó serenamente el sagrado ministerio y dijo a los muchachos que le rodeaban:
-¿Qué habéis de hacer? Noventa solados españoles, aquí, frente al enemigo, con el honor en riesgo, con nuestros amados jefes cubiertos de sangre, no pueden hacer más que una cosa, que es pelear..
-¡Eso queremos! Gritaron los valientes cazadores;- pero ¿quién nos manda?- Yo- contestó el enérgico capellán. -¡Viva España! ¡Viva el pater!. El capellán Moreno dio discretas órdenes a los soldados. -¡Cubríos en ls desigualdades del terreno, disparad echándose en el suelo, escoged el blanco y apuntad bien!-

Los soldados de Las Navas, a las órdenes del improvisado e inverosímil jefe, no sólo defendieron aquel rincón del Gurugú, sino que alejaron al enemigo, dando espacio a que llegasen refuerzos y a que los bizarros jefes y oficiales con nuevas tropas. Impusieran allí duro correctivo a los rifeños.

Esto es lo que hizo el capellán segundo castrense del batallón de Las Navas D. Jesús Moreno Álvaro, y con ello quedan contestadas las cartas que recibimos, y entre ellas muy especialmente una que firma un ilustrado sacerdote de Burgos.

Concluiré esta información diciendo que el general en jefe ha propuesto al capellán Moreno para la Cruz de San Fernando, y que pronto sobre la raída sotana del pobre cura de los soldados se destacará la honrosísima distinción.

Entretanto, el cura Moreno, con el breviario en las manos, sigue siendo el humilde compañero de los combatientes. Cuando se le pregunta lo que ha hecho, se niega a contestar, y la única respuesta que obtienen los interrogadores, es esta, que aparece estereotipada en sus labios:
¡Pobres muchachos! ¡bien se portaron!... Verdad es que sus jefes y oficiales sólo les habían enseñado el heroísmo.

Y es inútil insistir con el capellán Moreno. Siempre tiene que hacer algo cuando se le interroga. Un herido que quiere consultarle, un soldado analfabeto (de los pocos que hay) que quiere que le escriba una carta. Él se escabulle con gracia y modestía. Es la sencillez, la virtud y el patriotismo…”

Hans Nicolás Hungerbühler

Capellán Jacinto Martínez Verdasco








D. Jacinto Martínez Verdasco 2º capellán

del batallón de Cazadores de Madrid

Al capellán del clero castrense D. Jacinto Martínez se le abrió “juicio contradictorio”, para la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando, según anunciaba la Órden General de la plaza de Melilla de fecha 29 de octubre de 1.909, por el comportamiento observado en los combates sostenidos contra el enemigo en el Zoco de El- Yemis, en fecha 30 de septiembre de 1.909. según se notificaba en La Vanguardia de dicha fecha (29/10/1.909), dicho capellán, se hallaba destinado en el batallón de Cazadores de Madrid. La apertura del citado juicio, también fue publicada en el rotativo madrileño, “La Correspondencia de España” de fecha 28 de octubre y notificaba la solicitud de la Cruz de San Fernando para el 2º capellán del batallón de Cazadores de Madrid, y decía que se ordenaba la apertura de dicho acto por “…para acreditar el derecho que el interesado pueda tener a la cruz de la real y militar Órden de san Fernando por el mérito contraído y comportamiento observado en el combate sostenido contra el enemigo, al efectuar nuestras fuerzas un reconocimiento sobre el Zoco del Jemis, en Beni-Bu-Ifrur, el dia 30 del mes de septiembre pasado…”

¿Qué hizo el 2º capellán castrense D. Jacinto Martín Verdasco para merecer la Cruz Laureada de San Fernando?.

En los combates habidos el dia 30 de septiembre de 1909, en el Zoco de El-Yemis, entre los silbidos de las balas, el 2º capellán, D. Jacinto Martínez Verdasco, recogía a los heridos, los curaba y los trasladaba a las ambulancias. En eso que el capitán que mandaba la posición el señor Bermejo cayó muerto. Los soldados, le dijeron que apenas les quedaban municiones pidiéndole que avisara para el envío de cartuchos. El capellán, no encontró a un solo soldado disponible que le acompañara así que se marchó en busca de munición. A su regreso, tenía que subir una cuesta cosa le costaba muchísimo e iba cargado con un cajón de municiones así que ni corto ni perezoso, la abrió e hizo llegar a los soldados los cartuchos. Por lo visto, había permanecido durante el combate en la posición central ocupada por su batallón sirviendo aparte de auxiliar a los heridos en primera línea de fuego, de auxiliar eficaz en la comunicación de órdenes y avisos bajo el fuego y entre las balas. Fue su comportamiento muy elogiado.

El teniente coronel Cavalcanti, solicitó para el 2º capellán Martínez Verdasco, la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando,por los méritos contraídos el dia 30 de septiembre,en los reconocimientos de Zoco Jemis y Beni-bu-Ifrur, dandóse a conocer a la opinión pública en “La Correspondencia de España” de fecha 18 de octubre de 1909, la apertura de jucio contradictorio para la concesión de dicha condecoración. Conjuntamente con el capellán Martínez Verdasco, se solicitaba para:

- El capitán del batallón de Cazadores de Madrid, Sr. Rodríguez Salgado, finado en acción de guerra.
- El capitán del batallón de Cazadores de Las Navas, D. Teodoro Sánchez Gómez, finado en acción de guerra en los combates del 27 de julio de 1909 en las estribaciones del monte Gurugú, petición hecha por el teniente coronel de infantería retirado D. Isidoro Sánchez Gómez, padre del capitán Sánchez y que había fallecido el 7 de agosto de 1.909.

A este capellán, por los meritos observados en los combates del 27 de julio de 1.909, le había sido concedida la Cruz al Mérito Militar sin pensión, anteriormente.

A ambos capellanes castrenses, les fue concedida la Cruz Laureada de San Fernando, por los méritos observados y contraídos en el combate. El capellán Moreno en las estribaciones del monte Gurugú y el Capellán Martínez, en el Zoco de El Jemis-Bu- Ifrur, el primero en los combates del 27 de julio y al segundo, en los combates del 30 de septiembre del año 1909.

Capellanes castrenses destinados en Melilla en 1.909.

Entre otros,
- Capellán castrense D. Jesús Moreno Álvaro. Regimiento de Las Navas. Núm. 10.
- Capellán castrense D. Jacinto Martínez Verdasco. Batallón de Cazadores de Madrid.
- Capellán castrense D. Atilano del Valle. A las órdenes del teniente vicario del cuartel general de Melilla. Fue secretario del vicariato castrense de Melilla. En fecha 29 de septiembre de 1.909, consta como tal.
- Capellán castrense D. Jesús Saavedra. Regimiento de San Fernando núm. 11, que de guarnición en Lugo, se acordó en fecha 2 de octubre y en Consejo de Ministros, formase parte de la División Ampudia y marchase a Melilla.
- Capellán castrense D. Jesús Gil Vila. Regimiento de Ceriñola núm. 42 que de guarnición en Tuy (Galicia) y Orense, se acordó en fecha 2 de octubre y en Consejo de Ministros formase parte de la División Ampudia y marchase a Melilla.
- Capellán castrense D. Francisco Corazón. Regimiento de La Reina núm. 2, de guarnición en Córdoba, se acordó en fecha 2 de octubre y en Consejo de Ministros formase parte de la División Ampudia y marchase a Melilla.
- Capellán castrense D. Antonio Vargas. Regimiento de Córdoba núm. 10, de guarnición en Granada, se acordó en fecha 2 de octubre de 1909 y en Consejo de Ministros, formase parte de la Divisón Ampudia y marchase a Melilla.
- Capellán castrense D. José López Calvera. Regimiento de Húsares de La Princesa, marchó con su regimiento a África, en fecha 11 de agosto de 1.909.
- Capellán castrense primero del clero castrense D. José Ramón García Rom. Destinado a Hospitales provisionales de Melilla.


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- Fuente: “Alto y Clarowww”, publicado en Internet.
- Fuente fotografías: “Google, búsqueda de imágenes”.
- Fuente: “La Vanguardia”, Barcelona, pág. 8, de fecha viernes 27 de agosto de 1909.
- Fuente: “La Vanguardia”, Barcelona, pág. 3, de fecha lunes 9 de agosto de 1909.
- Fuente: “La vanguardia, “Barcelona”, pág. 8, de fecha viernes 29 de octubre de 1909.
- Fuente: “La Vanguardia”, Barcelona, pág. 6, de fecha, sábado 21 de agosto de 1909.
- Fuente: “La Vanguardia”, Barcelona, pág. 8, de fecha viernes 13 de agosto de 1909.
- Fuente: “La Correspondencia de España”, Madrid, núm. 18.887, pág.2, de fecha jueves 28 de octubre de 1909.
- Fuente: “La Época”, Madrid, núm. 21.121, pág 2 de fecha viernes 13 de agosto de 1909.
- Fuente: “El Imparcial”, Madrid, núm.15.237, pág. 4 de fecha miércoles 11 de agosto de 1909.
- Fuente: “La Vanguardia”, Barcelona, pág.9, de fecha miércoles 29 de septiembre de 1909.
- Fuente: “El Imparcial”, Madrid, núm. 15.236, pág. 2, de fecha martes 10 de agosto de 1909
- Fuente: “El Imparcial”, Madrid, núm. 16.239, pág. 1, de fecha viernes 13 de agosto de 1909.
- Fuente: “La Correspondencia de España”, Madrid núm. 18.865, pág.3, de fecha miércoles 6 de octubre de 1909.
- Fuente: “La Correspondencia de España”, Madrid núm. 18.877, pág. 1 de fecha lunes 18 de octubre de 1909.
- Fuente: “La Correspondencia de España”, Madrid, núm.18.887, pág 2 de fecha jueves 18 de octubre de 1909.
- Fuente: “El Imparcial”, Madrid núm 15.230, pág.2, de fecha 3 de octubre de 1909.
- Fuente: “El Imparcial”, Madrid núm. 15.308, pág. 5, de fecha jueves 21 de octubre de 1909.
- Fuente: “La Correspondencia de España”, Madrid núm.18941, pág.2, de fecha 21 de diciembre de 1909.
- Fuente: Fotografía Cruz Laureada de San Fernando, buscador de imágenes de Google. “Alto y Clarowww, galería de Laureados.
- Fuente: “Galería de Laureados” “Alto y Clarowww”, publicado en Internet.

Hans Nicolás i Hungerbühler.

viernes, 20 de marzo de 2009

Imágenes del blocao Velarde y sus héroes































Imágenes del blocao Velarde y sus héroes









Complentarias del epígrafe de este blog; "2º teniente de Infantería



José Velarde"









En la noche del 2 al 3 de agosto de 1909, el 2º teniente de Infantería



José Velarde, murió heroicamente defendiendo un blocao a medio



construir, en compañía de 60 soldados del Batallón de Cazadores



de Alfonso XIII.



En memoria del 2º teniente, este blocao llevaría por nombre "Velarde".