ÉRASE UNA VEZ MELILLA

ÉRASE UNA VEZ MELILLA
GRUPO DE ESCUELAS MIXTAS

EN EL BARRANCO DEL LOBO

jueves, 16 de abril de 2009

EL COMIENZO ( 1 )









¿Cómo se desarrollaron los hechos, que motivaron la salida de la fuerza militar de Melilla y del Hipódromo, qué fue lo que pasó?.

Los hechos que motivaron la salida de las tropas de Melilla y las del Hipódromo no fueron otros que los dados por los rifeños como respuesta, a la “operación de policía” efectuada por el general Del Real días atrás, en los cuales apresó a los responsables de la agresión que había sufrido un policía por parte de los rifeños y los había conducido a Melilla. No obstante y antes de ser agredido este policía, el 30 de junio, “La Época”, daba la noticia en fecha 1 de julio, de la agresión que había sufrido un español en la zona de El Atalayón, el cual, fue apedreado por los moros. Dicha noticia decía asÍ:

“…Marruecos. (De nuestro servicio particular). Agresión a un español.
Melilla 30 (10 noche). En las inmediaciones del monte Atalayón ha sido apedreado esta tarde por unos kabileños que salían de la plaza para dirigirse a sus aduares, el maestro de obras de la Compañía de minas españolas, Anastasio Sabas, resultando con heridas de poca importancia en la cabeza y en el cuerpo.

Antes del incidente, los montaraces, habían intentado apoderarse del caballo que montaba Sabas, quien acompañado de varios obreros, estaba midiendo terreno para el emplazamiento de la vía férrea. Los agresores intentaron disparar sus fusiles, impidiéndolo un grupo de moros y el guardia indígena.

El gobernador militar, general Marina, ha exigido el inmediato castigo de los culpables. Sabas guarda cama, pero su estado es satisfactorio. Gombee…”

La agresión a un policía indígena.

Sobre dicha agresión, el rotativo madrileño “La Época”, aparecía publicado el 3 de julio de 1909, firmado por Gombeet, una referencia a la misma, que decía lo siguiente, bajo el título “Un policía indígena agredido”.

“…Melilla 2 (8,11 mañana).- Sabido es que una de las acertadas medidas adoptadas por el comandante general de esta plaza, general Marina, ha sido la de crear en La Restinga y Cabo de Agua una fuerza de Policía Indígena, que viene dando excelentes resultados.

El jueves un policía indígena, de la que forma parte de las fuerzas destacadas en La Restinga, fue a realizar varias compras a un Zoco que se celebra los jueves, a tres horas de distancia en el territorio de los Quebdanas, siendo apaleado y desarmado en el camino por dos individuos de dicha kábila.

Regresó maltrecho el policía al campamento, y del suceso se dio cuenta al general Marina, el cual dispuso saliera de esta población, hoy por la mañana, una columna, compuesta por dos compañías de Infantería, con secciones de ametralladoras, Artillería, Caballería, Administración militar y servicio de heliografía a cargo del Cuerpo de Ingenieros, mandando la columna el teniente coronel Ferrando.

Parece que con estas fuerzas y las existentes en La Restinga se organizará un paseo militar al referido Zoco de Quebdana, confiándose el mando de las tropas que han de realizarlo al general de brigada don Pedro del Real.- Gombeet…”

El 5 de julio de 1909, se anunciaba en el periódico “La Época”, un nuevo paseo militar, tras haber apresado a los responsables de la agresión al policía indígena, los cuales al parecer fueron 6, dos de los cuales pertenecían a la misma policía indígena y 4 más que eran claramente rebeldes, fueron conducidos a bordo del cañonero “Martín Alonso Pinzón”, para ser llevados a Melilla y ser puestos a disposición del comandante general de la plaza, general D. José Marina Vega, teniendo que esperar su embarque debido a que dicho barco, capeaba un temporal que le impedía acercarse a la costa. La noticia citada, decía lo siguiente,

“…Marruecos. (De nuestro servicio particular). Nuevo paseo militar.-Tranquilidad.-El santón de Beni- Bu -Ifror, predicando.-
Melilla 4. (11 noche). Según informes que acabo de recibir, el general Del Real, al frente de columna de tropas de todas Armas que visitó el sábado los poblados de la kábila de Guelaya para castigar la agresión de que fue objeto un policía indígena de la Restinga, volverá mañana lunes a recorrer aquel territorio, para afianzar la autoridad de nuestros soldados.

Los moros que trajo presos la columna del general Del Real no pudieron embarcar hoy por la mañana en La Restinga, para ser traídos a esta plaza , porque el cañonero Pinzón tuvo que capear el temporal que reina.

Circuló aquí el rumor que un grupo de jinetes de Ulad-Setat se había presentado en actitud hostil ante nuestros soldados, cuando regresaban al campamento de La Restinga; pero el suceso no tuvo importancia, puesto que los moros se retiraron de la vista de los soldados sin hacer acto alguno de hostilidad.

En cambio el santón de Beni-Bu-Ifruor sigue haciendo todos los esfuerzos para concitar los ánimos contra nosotros, dedicándose ahora a provocar reuniones para que se opongan sus partidarios a los trabajos mineros, si bien sin obtener grandes resultados, puesto que aumenta la afluencia de moros a la plaza, y todos estiman justos los castigos impuestos a los que cometen atropellos…Gombeet”

En Madrid, se tuvo conocimiento de dicha agresión, contestando el ministro de Estado Sr. Allendesalazar dar todo su apoyo a la operación llevada a cabo por el general D. José Marina Vega, comandante general de Melilla, para capturar a los responsables de dicha agresión y no poner en peligro las buenas relaciones con los kabileños, la autoridad de España, en la zona debe de ser respetada todo y los intentos del santón de Beni-Bu-Ifrur en quebrantar esa buena relación. Estas manifestaciónes de apoyo y afirmación española en la zona, quedaron recogidas en el rotativo madrileño “La Época” de fecha 9 de julio de 1909, el mismo día que los kabileños atacaron a los obreros españoles del ferrocarril minero. La citada noticia rezaba lo siguiente bajo el título “Lo que dice el Sr. Ministro de Estado” (textual):

“…El Ministro de Estado Sr. Allendesalazar, que llegó esta mañana a Madrid, recibe frecuentes noticias de Melilla, que le permiten conocer al detalle todo lo que ocurre en la vecindad de nuestra plaza de guerra.

Tuvo noticias a su debido tiempo de la expedición de que ha hablado la Prensa, y que al mando del general Del Real, acompañado de varios jefes de la kábila de Quebdana, se llevó a efecto en el territorio de Chernut y Ledara, para prender a los culpables de la agresión al policía indígena de la Restinga.

El señor ministro de Estado ve en esta excursión el nuevo resultado de la política activa y enérgica, al mismo tiempo que justa y prudente, que sigue allí el digno general Marina.

Preguntado si creía que los provocadores de la agitación contra nosotros tendrían en otros casos tan escas fortuna como han tenido ahora al excitar a los kabileños de Uad Setu para que opusieran resistencia a la columna del general Del Real, contestó el Sr. Allendesalazar que así es de esperar, aunque las discordias y la rivalidades entre las kábilas toman muchas veces pretexto de la amistad que algunas sostienen con España para provocar incidentes. Ejemplo de esto es que los adversarios de las kábilas de Beni Ensar y Frajana, y de los principales aduares de Benisicar, tratan de exaltar a sus enemigos, acusándoles de vivir en gran intimidad con la plaza.

El señor Ministro de Estado estima que si estas rencillas, coincidiendo con predicaciones fanáticas como las del santón de Beni Fuifror (Bu-Ifrur), llegasen a tener otras manifestaciones que las amenazas y los propósitos, hasta ahora por fortuna no puestos en práctica, se plantearía un problema delicado; porque precisamente por faltar autoridad con quien entenderse en el Rif, estamos obligados a velar más por nuestro prestigio, no tolerando que la amistad con España sea reputada como motivo de animaversión.

Seguir otra conducta de prestarse a interpretaciones de falta de lealtad, acabaría rápidamente con todo el respeto a nuestros derechos.

El señor Allendesalazar concluyó manifestando que el general Marina procede con la mayor mesura, conforme a las instrucciones que tiene recibidas del Gobierno y los deseos del país…”

Los rifeños, con su ataque a las obras del ferrocarril, pretendían secuestrar a los obreros españoles para canjearlos por los apresados. En el periódico madrileño “El Imparcial” del 10 de julio de 1909, quedaron recogidos los hechos de la forma siguiente, bajo el título “Rifeños contra españoles. Combates en Melilla, Asesinato de cuatro españoles.-Las tropas en el campo.-Bombardeos.-Carga a la bayoneta.-El teniente López Salcedo muerto.-Tres oficiales y 35 soldados heridos.”, aparecía publicado:

Las sospechas de que algo iba a ocurrir. Regresa el general Del Real a Melilla

El Roghi y su mehalla había llegado al territorio de los Beni Sadden y volvía a reinar la inquietud en el territorio de los Ait Yussi que ocupaba Sefru, sobre el 1º de julio de 1909.

La columna mandada por el general D. Pedro del Real y Sánchez Paulete, recibió órdenes de regresar rápidamente a Melilla dado que se sospechaba que algo iba a ocurrir. Dicha nota, quedó así recogida en “La Correspondencia de España” del 8 de julio de 1909, bajo el título de “La columna española”:

“…Tánger. Ampliando las noticias de procedencia indígena que anteriormente comuniqué, respecto a la columna del general Del Real, aseguran los moros que las tropas españolas tuvieron que regresar precipitadamente a Melilla llamadas con urgencia por el comandante general de la plaza.

Regreso tan repentino obedeció, según los propaladores de estos rumores, a que las kábilas del interior han iniciado un movimiento de concentración sobre el Atalayón, fortificándose en tan importante sitio estratégico, con el propósito de impedir que continúen por aquel sitio las explotaciones mineras.

Prosiguen las referencias de origen moro añadiendo otros detalles referentes al regreso de la columna, tales como asegurar que testigos presenciales han contado que las tropas llegaron sumamente fatigadas a Melilla, habiendo tenido durante la excursión numerosas bajas, producidas por los rigores de las temperatura y el cansancio ocasionado por las jornadas, pues se calcula que durante los tres días que las tropas permanecieron fuera de Melilla hicieron un recorrido de más de 100 kilómetros, con toda la impedimenta y las dotaciones completas.

Conocida la falta de sinceridad de los moros y la procedencia de tales noticias, deben ser estas acogidas con reserva…”

No obstante, en la misma página del periódico, se citaba que faltas de confirmación pero de fuentes creíbles, la situación en el interior del Rif, era de observar y quizás, esperar acontecimientos ya que se vislumbraban movimientos de las diferentes kábilas rifeñas y serios conflictos entre ellas, pudiendo ser perjudiciales para España. Dichas noticias, decían lo siguiente:

“…Noticias de Marruecos. Dicen en Tánger…

Tánger. Se dice aquí que numerosos kabileños del interior del Riff se están fortificando en el Atalayón. Su plan es impedir por la fuerza que lleguen hasta allí los trabajos mineros. La columna del general Del Real, que salió de Melilla no llegó hasta el Atalayón. Gracias a esto, según los aludidos rumores, no ocurrió un choque entre españoles y kabileños. Tales noticias no están confirmadas…”

“…La anarquía marroquí.

Tánger. Un radiograma de Casablanca dice que en Verab una banda de ladrones intentó robar unos ganados en un aduar. Los guardianes se apercibieron y emprendieron a tiros con los ladrones, los cuales contestaron, resultando de estos varios muertos.
Las noticias de Wassan explican la rebelión allí habida.

La guarnición hafidiata comete toda clase de excesos, por lo cual una Comisión de vecinos se presentó al bajá para protestar de los hechos. Hubo tiros, golpes, y el bajá pudo salvar la vida por haberse acogido a un santuario. En la refriega murieron varios jefes de la mehalla, dos vecinos y muchos soldados.

La mehalla se vio obligada a evacuar la población, pidiendo órdenes a Fez. En toda la región de Garb, reina la más completa anarquía.

La cantidad que Muley Hafid dio a las de Zemar para que la entregaran a Muley Kebir, fue de 20.000 duros…”

“…Gravísimas noticias de Fez.

Tánger. Acaba de llegar un correo procedente de Fez, portador de noticias que han causado profunda sensación. Las fuerzas del Roghi, después de batir a las mehallas que marcharon contra él, persiguieron su avance hasta Fez, que se encuentra actualmente cercada por completo.

El Pretendiente, que ha conseguido que la mayoría de las kábilas de los alrededores se subleven a su favor, sólo espera, para dar el asalto a la ciudad a que estalle en el interior de la misma un movimiento insurreccional contra Hafid.

Otras noticias hablan de la entrada de Muley Kebir en Mequinez al frente de grandes contingentes, suministrados por las kábilas que han proclamado nuevamente a Abdel-Aziz. Suponen otras versiones que, quien ha sido aclamado Sultán, es Muley Kebir.

La situación del actual Sultán se juega comprometidísima, por carencia de medios con que hacer frente a las fuerzas del Roghi.

Todas estas noticias no han recibido confirmación en los Centros oficiales, pero proceden de buena información…”

Hans Nicolás i Hungerbühler

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