ÉRASE UNA VEZ MELILLA

ÉRASE UNA VEZ MELILLA
GRUPO DE ESCUELAS MIXTAS

EN EL BARRANCO DEL LOBO

viernes, 22 de enero de 2010

El capitán Melgar ( 1 )




D. Ángel Melgar Mata




Capitán de “Los Arapiles núm. 9”, Ayudante


Honorario de S.M. el Rey D. Alfonso XIII

“…Al frente de tres compañías del batallón de Cazadores de Arapiles nº 9 al que pertenecía, atacó briosamente a numeroso enemigo apostado en el Barranco, alentando a su tropa y dándole constante ejemplo de valor y energía, sufriendo dos heridas, en una pierna y en el cuello, que a pesar de la importancia que debieron tener, no aminoraron ni un momento su decisión, ni fueron bastantes a impedirle continuar con igual brío el avance y la lucha, hasta que otra bala le produjo herida mortal en el pecho. Considerando que estos hechos se hallan comprendidos en el caso séptimo de artículo 27 de la ley de 18 de mayo de 1862, el Rey…,ha tenido a bien conceder al capitán don Ángel Melgar y Mata, la cruz de segunda clase de la Real y Militar Orden de San Fernando.
Madrid, 22 de julio de 1912.
Luque…” (1).

Don. Ángel Melgar y Mata (*1876 +1909). (2)
Este oficial toledano, nacido en Romeral, población de dicha provincia, el 27 de enero de 1876, era hijo de don Sebastián Melgar Díaz y de doña Eloisa Mata Parra. En su partida de bautismo, podemos leer:
, al margen “…Ángel José Higinio de Sebastián de Melgar y de Eloisa Mata = Enero – 16 – 76…”, “…En la villa del Romeral Arzobispado y Província de Toledo, en diez y seis de Enero de mil ochocientos setenta y seis : Yo Don Mariano López Ortega Pbro y cura propio de su única Iglesia parroquial de Santa María de dicha villa: Bauticé solemnemente un niño que nació el día once de dicho mes y año = hijo legítimo de Sebastián Melgar y de Eloisa Mata = Abuelos Paternos = D. Miguel y Dª Josefa Díaz = Maternos = D. Ventura y Dª Vicenta Parra: El abuelo materno natural de Madrid y la abuela natural de Toledo, siendo la amadre del bautizado natural de Oñate, y los demás de esta villa. Púsele por nombre Ángel José Higinio. Fue su madrina Tomasa Tapia , a quién advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones que había contraído. Y lo firmé

Mariano López Ortega…”

Tras sus estudios de infancia y juventud, ingresa en la Academia de Infantería de Toledo con diecisiete años, un 27 de agosto de 1893, fecha en que fue filiado como alumno, en virtud de Real Orden de 16 de agosto de 1893. (35).
Permanece en ella, durante menos de dos años, continuando un plan de estudios abreviados dado que las circunstancias nacionales, así lo exigían. Las notas de concepto fueron:
Valor: Acreditado.
Aplicación : Mucha.
Capacidad : Mucha.
Conducta : Buena.
Puntualidad en el servicio : Mucha.
Salud : Buena.
Estado : Soltero.
Estatura : Un metro seiscientos setenta centímetros.

Instrucción
En ordenanza : Mucho.
En táctica : Mucho.
En procedimientos militares : Mucho.
En detall y contabilidad : Mucho.
En teoría y práctica del tiro : Mucho.
En arte militar : Mucho.
Traduce el francés.

Tras haber superado el plan de estudios, es promovido al empleo de 2º teniente de Infantería y se incorporó al Batallón de Cazadores de Manila núm. 20, en junio de 1895. Contaba con 19 años. A lo largo de su carrera militar, pasaría por diferentes destinos que fueron:

En la Academia de Infantería de Toledo, desde el 27 de agosto de 1893 hasta finales de junio de 1895.
En el Batallón de Cazadores de Manila núm. 20, hasta fin de octubre de 1895.
En el Batallón de Cazadores de Puerto Rico núm. 19, hasta fin de enero de 1898.
En el Batallón Provisional de La Habana núm. 1, hasta fin de febrero de 1898.
En situación de Reemplazo en la 1ª Región, hasta fin de marzo de 1898.
En el Regimiento de Infantería de Guipúzcoa núm. 53, hasta finales de julio de 1898.
En el Colegio de Huérfanos de Infantería de María Cristina, hasta finales de noviembre de 1898.
En el Batallón de Cazadores de Puerto Rico núm. 19, hasta finales de enero de 1899.
En el mismo batallón pero siendo ahora Batallón de Cazadores de Talavera núm. 19, hasta finales de junio de 1899.
En el mismo batallón, pero con nueva denominación, como 4º Batallón de Infantería de Montaña, hasta finales de octubre de 1902.
En el Batallón de Cazadores de Puerto Rico núm. 7, hasta finales de 1903.
En el Regimiento de Infantería Inmemorial del Rey núm. 1 hasta finales de 1905.
En el Batallón de Cazadores de Arapiles núm. 9, hasta finales de julio de 1909.

En el Batallón de Cazadores de Manila núm. 20. (35)
En este batallón, coincidirá con el teniente de Infantería D. Eduardo López-Nuño Moreno, que resultará también fallecido en los combates del 27 de julio de 1909 en el Barranco del Lobo, el cual, al igual que el capitán Melgar, será recompensado por el comportamiento y méritos contraídos en el combate, con la Cruz Laureada de San Fernando.
El entonces 2º teniente de Infantería D. Ángel Melgar Mata, destinado en el Batallón de Cazadores de Manila 20, prestará servicio de guarnición en Madrid hasta el 19 de julio de 1895, fecha en que con su batallón, marchará a Aranjuez. En esta, desarrollará servicios ordinarios hasta el 12 de agosto de ese mismo año, en que marchará al cantón de Alcalá de Henares y de esta, al Real Sitio de El Pardo, efectuando los servicios ya mentados. En El Pardo, estará hasta finales de octubre de 1895 ya que por Real Orden, pasará destinado al Batallón de Cazadores de Puerto Rico núm. 19.

En el Batallón de Cazadores de Puerto Rico núm. 19. Rumbo a Cuba. (35)
Se incorporará, el 5 de noviembre de 1895 en el campamento de Carabanchel. Aquí permanecerá hasta el 22 de ese mismo mes, momento en que pasó destinado al Batallón Expedicionario de Cuba. Marchó a Cádiz por ferrocarril, ciudad donde llegó el día 24 de noviembre para embarcar en el vapor “Cataluña” con rumbo al Caribe.

Desembarcó al mes siguiente día 9 de diciembre, en la localidad cubana de Cienfuegos. De ahí, marchó a Cuevas y por ferrocarril a Sancti-Spirituo y de esta, al Ingenio San Agustín. Su batallón, fue encuadrado dentro de la 3ª media Brigada de la 2ª Brigada de la 2ª División del 2º Cuerpo de Ejército, al mando respectivamente del coronel D. Enrique Segura, D. José Aizpurua, D. Adolfo Jimenez Castellanos, D. Sabas mazón.



Con los Cazadores de Puerto Rico núm. 19, en la “Perla del mar Caribe”: Cuba. (35)
1895. Al llegar a la isla de Cuba, concretamente a Cienfuegos, junto al batallón de Cazadores de Puerto Rico núm. 19, el 7 de diciembre de 1895, partió el 16 del mismo mes a Cunas de Zaza y ese mismo día y por ferrocarril, marchó a Sancti-Spirituo, donde permaneció hasta el 12 de enero de 1896, en que acampó en el Ingenio San Agustín.

Su batallón por Orden General dada por el Excelentísimo Señor General en Jefe, pasó a integrarse en la 3ª media Brigada de la 2ª División del 2º Cuerpo de Ejército, al mando respectivamente del Coronel D. Enrique Segura y Generales D. José Aizpurúa, D. Adolfo Jiménez Castellanos y D. Sabas Mazón.

Dias más tarde, el 15 de enero, bajo las órdenes del coronel de la media Brigada y 1r Jefe del Cuerpo, D. José García Urquijas, sale a recorrer varios ingenios, entrando en fuego con los insurrectos, a la mañana siguiente, en un pequeño encuentro en Cañada Majagua. Los insurrectos cubanos, sufrieron dos muertos y un herido. Retornó a sostener tiroteos el día 17, es decir apenas 24 horas después de los hechos de Cañada Majagua.

Regresó a Sancti-Spirituo el 18 de enero y, cinco días más tarde y por ferrocarril, vuelve a Cunas de Zaza, donde al llegar, embarcará con destino a Batabano, donde arribó el 24. Ese mismo día, por y por ferrocarril, parte a Guinas y Mirador de Reyes, quedando en esta última, prestando servicio de campaña y practicando el 28 de enero, reconocimientos en los poblados de Bolandrón y Corral Falso.

1896. Destinado en la provincia de Matanzas, practica varios reconocimientos bajo las órdenes de su teniente coronel D. José García Urquijas, encontrándose el 19 de enero en el combate de Guiza de Macuriges. Dos días más tarde, combatía en Lomas de Lucionar. Posteriormente, quedaría con su compañía en el poblado de Alfonso XII prestando servicio de campaña y fortificación.

En Alfonso XII, estuvo hasta el 2 de febrero ya que en esa fecha, por ferrocarril, reemprendió la marcha para unirse al resto de su batallón el día 4 de ese mismo mes en Cuba de Agua, en la provincia de Habana.

Continua operando en las provincias de Habana y Matanzas, bajo las órdenes inmediatas del coronel de Estado Mayor D. Francisco Galvis, con el que el 5 de marzo, en La Marquesita entrará en acción contra las partidas insurrectas de Máximo Gómez. Este mes de marzo, resultará movido al segundo teniente D. Ángel Melgar Mata, ya que sostendrá dos encuentros más con el enemigo a parte de la ya mentada, (día 9, Potrerillos y Villas, día, 13, combates de Río Palma).

Continuó efectuando servicio en las provincias citadas y, bajo las órdenes del teniente coronel de su batallón y jefe de columna, sr D. Guillermo Pintos Ledesma, participa en la acción sostenida el 7 de abril contra las partidas de los insurrectos Masot y Castillo, que se libró en el Ingenio La Morenita, acción que no iba a ser la última de ese mes, dado que los días 8 y 9, combate en los encuentros de los Ingenios Mi Rosa y Potrero Arango. Dos días más tarde, toma parte en la acción de Río Blanco y Lomas del Navío y, el 14 se halló en los combates sostenidos en la Chirigota e Ingenio Luisa. Por los méritos contraídos y el comportamiento observado durante la acción sostenida en el Ingenio Manolita, se concedió al segundo teniente D. Ángel Melgar y Mata, su primera condecoración, la Cruz al Mérito Militar con distintivo rojo. Dicha propuesta, fue aprobada por el Excelentísimo General en jefe el día 7 de mayo y, confirmada por Real Orden de 20 de junio, publicada en el Diario Oficial núm. 137.

El 23 de abril, se reorganizó la columna de la que Melgar formaba parte, en San Felipe (Habana) y bajo el mando del teniente coronel D. Guillermo Pintos Ledesma, se traslada con su batallón a la provincia de Pinar del Río. Aún, sostendrá este mes, acciones el día 26 contra partidas insurrectas de Perico Delgado en Las Lomas del Rubí.
Continuó desarrollando su servicio de campaña durante el mes de mayo, bajo el mando del jefe accidental de la columna, D. Eduardo Francés y con él, asiste a los combates librados en el derruido pueblo de Cabanas, Ingenio Manolita, Lomas del Vigía e Ingenio Garro, sostenidos los días 4, 5, 6 y 12 de mayo.
Reincorporado de nuevo a la columna del teniente coronel D. Guillermo Pintos Ledesma, bajo sus inmediatas órdenes, entre el 26 de junio y el 30 de agosto participa en las acciones de Callejón del Brujo, Taman Lipas, san José, Patrón Alfaro y el día 30 de agosto en la de Patrón Lastra. Por los méritos contraídos y el comportamiento observado el día 26 de junio, en El Callejón del Brujo, le fue concedida una Cruz roja al Mérito Militar de primera clase y pensionada, confirmada en el mes de diciembre y para la cual había sido propuesto en septiembre. (R.O. de 7 de diciembre, D.O. núm. 278).

Su jefe de columna, dispuso el 10 de septiembre que la compañía en la cual, estaba destinado el segundo teniente D. Ángel Melgar, que salieran a practicar reconocimientos, hallándose la misma, bajo el mando del capitán D. Eloy San Sebastián. Encontraron al enemigo en la Finca Gloria y San Pablo, lugares donde se les batió y dispersó.

El 11 de octubre asistió con su batallón que se hallaba bajo el mando del Jefe de la Columna, Sr. Pintos Ledesma, a la acción de Potrero Lage y nueve días más tarde, el día 20 de ese mismo mes, participó Melgar, en las acciones de Ojo de Aguja, Salto del Chivo y Monte Escalera, tomándose a los insurrectos y a la bayoneta, importantes posiciones que tenazmente defendió. Por esta brillante acción, las tropas fueron felicitadas en nombre de S.M. y del Gobierno español, mediante cablegrama de fecha 22 de octubre. Por el comportamiento observado durante el combate y los méritos contraídos, durante los citados combates, le fue concedida en enero del año siguiente (R.O. de 30 de enero y D.O. núm. 24), una segunda Cruz roja al Mérito Militar pensionada.
De nuevo, en servicio de campaña hasta el 24 de octubre, fecha en que de nuevo entra en acción en los encuentros de Lomas del Ponce y Cervantes.

7 de noviembre, marcha con su batallón a la provincia de Pinar del Río y se incorpora en Maziel a la columna que operaba bajo las órdenes directas del Excelentísimo General Jefe, D. Valeriano Weyler. Junto a este último, asiste el día 10 de ese mes, a los combates sostenidos en Las Lomas del Rubio y del Rosario y el día 12, a la que tuvo lugar en Las Lomas de Merced.

Durante el mes de diciembre, participará en las acciones de Sabana Maíz, (1/12), Cacho (1/12) y La Gallarda, (1/12), Loma del Retiro (26/12) y, Hoyo Colorado (28/12).

1897. Bajo las órdenes del teniente coronel D. Guillermo Pintos Ledesma, el primero de enero participa en varios combates como Ingenio Felipa y Asiento del Limonar. El día de la Adoración de Los Reyes Magos, 6 de enero, se traslada hasta Cabana por ferrocarril. Entre otras, permanece operando por Cabana y y la provincia de Matanzas, hasta el 21 del citado mes, en que en Villa, se integra al Cuartel General.

Durante los meses de febrero y marzo, otros nombres como Potrero Fuster (05/02) Potreros Agueda y Cangrejo (12/02), Sabrocal (28/02), Clavellinas (11/03),, Zambubia y Asiento del Guananá (20/03), irán ligados al apellido de Melgar, por haber participado en esos combates. En abril, le encontraremos participando en los combates del Tejar (15/04) y en los de Lomas Grandes y Asiento del Castillón (24/03).

Según propuesta aprobada por el Excelentísimo Sr. General en Jefe, en fecha 27 de abril, y confirmada por R.O., de 1º de julio según D.O. núm. 149, le fue concedido el empelo de primer teniente de Infantería, con la antigüedad de 28 de febrero, por su comportamiento en las operaciones llevadas a cabo durante el citado mes y fue destinado, a continuar sus servicios durante dicho mes en su nuevo empleo en el Batallón de Cazadores de Puerto Rico, según Orden de la Subinspección General del Arma núm. 400, de fecha 18 de marzo. Siguió operando en la misma zona en que combatía últimamente.

El 2 de mayo, participó en la acción de Lomas de la Morata, el 27 en la de Maraguaco y el 12 de junio, combatía a las órdenes del coronel de Infantería D. Enrique Donalla en los combates de Lomas del Viento, encargado encargado interinamente del mando de la columna el 15 del referido mes el Teniente Coronel del Batallón Don Ramón Arana a sus inmediatas órdenes en el que sostuvo tiroteos con el enemigo en el día 25 en Viaja, Faya y ¿Fuenaditos Mageros? Y el 27 del referido mes en el Campo de Pedro Baslen. Siguiendo en operaciones encontró al enemigo el día 3 de julio en Ramón Alto donde lo batió y dispersó ocurriendo lo propio el día 4 en Sibalabo y el 12 en los Montes del Arriecho y el 7 de agosto se halló en la acción sostenida en Finca Jastuma y el 12 en la de Yagües y La Plata continuando de operaciones por la jurisdicción de Sancti-Spirituo hasta el 12 de noviembre que embarcó con su Batallón en el puerto de mar de Zaza a bordo del vapor Reina de los Ángeles con rumbo a Manzanillo en cuyo puerto desde allí desembarcó el día 14 y el 15 salió con el Batallón formando parte de la columna mandada por el Sr. Teniente Coronel del Batallón de la Unión D. Francisco Hernández a conducir un convoy a Veguitas y Batabano sosteniendo fuego con el enemigo el 16 en Boquerón y el 19 en Barrancos y Los Cercos y el 20 en San Francisco, Sabana, Joló, el 21 en San José llegando a Batabano de donde salió el 23 formando parte de la columna del Excelentísimo Sr. General Alegre y a sus inmediatas ordenes sostuvo fuego el 24 en la Sabana del Peralejo llegando el 26 a Manzanillo. El 27 formando parte el Batallón de la Brigada al mando del Coronel Tovar salió de operaciones sosteniendo fuego con el enemigo el día 2 de diciembre en Lagunas Hermanas, el día 3 en la entrada de Sierra Guía, el 4 con el Batallón y el de Vizcaya al mando del Teniente Coronel Sr. Arana tomó todas las posiciones que ocupaba el enemigo en las Lomas del Monte Oscuro, causándole bastantes bajas y el 5 asistió al ataque y toma de Guiza, continuando de operaciones hasta el día 20 del mismo que se separó de la columna en Veguitas por hallarse enfermo regresando a Manzanillo el 21 de diciembre hasta el fin del año.

1898. Regreso a España
Regresó a Batabano y de allí, partió por ferrocarril a San Felipe y Habana, donde se incorporó a la representación de su cuerpo, prestando servicios correspondientes a su clase. A finales de enero, causa baja en el batallón de Cazadores de Puerto Rico núm. 19 y alta, como agregado al batallón Provisional Habana núm. 1. De aquí, causará baja, para regresar de forma definitiva a España.

Embarcó en el vapor “Colón”, el 20 de febrero, arribando a Santader, el 6 de marzo. Fijó residencia en Madrid y se le destinó, al batallón de Infantería de Guipúzcoa núm. 53. Condecorado de nuevo con la Cruz al Mérito Militar de segunda clase con distintivo rojo, por las acciones habidas en el mes de julio del año anterior, en la provincia de Santa Clara.

No se llegó a incorporar al batallón de Guipúzcoa núm. 53 ya que por una Real Orden (27 de abril, D.O. pasó a prestar sus servicios en el Colegio de Huérfanos de María Cristina, como miembro de su plantilla. En este, por expresa del Sr. Coronel Director, fue destinado a la 1ª Compañía, a la vez que ejercia de Ayudante de profesor en la clase de geometría, en las clases peraparatorias para el ingreso en las Academias Militares. En este destino, estuvo desde abril hasta noviembre, mes en el que causa baja y es incorporado nuevamente a uno de sus anteriores destinos, el batallón de Cazadores de Puerto Rico núm. 19, de guarnición en Madrid.

Período entre Cuba y la Campaña de 1909 en Melilla. (35)
1899. De Madrid, a Cáceres. Cordón sanitario
En Madrid, su batallón, fue disuelto, reconvirtiéndose en el batallón de Cazadores de Talavera núm. 17 y por una orden de 1 de julio, se denominó 4º de Montaña. De Madrid, se traslada por ferrocarril a Cáceres, para forma parte del cordón sanitario en la frontera de Portugal, dado que en el vecino país luso, se había desatado una epidemia de peste bubónica. El 1r teniente de Infantería D. Ángel Melgar Mata, forma parte de él, hasta octubre, mes en el que regresa a Cáceres. Se le reconoce el derecho a la concesión de la Medalla de Cuba.
De marzo a octubre, ejerció también y en comisión, de profesor en la Academia de Cabos de su batallón.

1900-1902. Recibiendo las gracias de parte de S.M. La Reina
Al año siguiente, en 1900, permanece en Cáceres hasta finales de abril en que es destinado junto al batallón a Ciudad Real. Allí permanece en instrucción en la estación de la Langosta. Recibe, junto a los demás miembros de su batallón las gracias de S.M. La Reina, la cual se halla satisfecha por los trabajos allí realizados por las fuerzas del Ejército. Continuó ese año de 1900, en su totalidad, ejerciendo como profesor en la Academia de Cabos de su batallón. Al año siguiente, fue nombrado como Habilitado de su batallón y en junio asciende a capitán por antigüedad. En octubre, pasó destinado al Batallón de Cazadores de Ciudad Rodrigo núm. 7.

1903-1904. Medalla de la Jura de Alfonso XIII
Permanecía de guarnición en Alcalá de Henares, como capitán de Almacén de su batallón hasta que sale para Algeciras por ferrocarril donde arriba el 19 de enero. De ahí, embarca en el vapor “Virgen de África” con destino Ceuta. En marzo de 1903, le es concedida la “Medalla de la Jura de S.M Alfonso XIII. A finales de año, causa baja en dicho batallón y va destinado al Regimiento de San Fernando núm.11 en Leganés (Madrid), destino en el que estará hasta febrero de 1904 en que marchará a Lugo.

1905. En el Batallón de Cazadores de Arapiles núm. 9
De guarnición en Lugo hasta el mes de marzo en que nuevamente causa baja en el Regimiento de San Fernando y alta en el Regimiento de Infantería del Rey núm. 1 al que se incorporó en abril y de guarnición en Madrid, desempeñando el cargo de Cajero. En este destino, estará hasta septiembre ya que el 1 de octubre, habiendo causado baja en el mismo, se incorporará al Batallón de Cazadores de Arapiles núm. 9. Con él, asistió a unas maniobras militares en honor del Presidente de la República francesa en el campamento de Carabanchel.

1906. Con la Princesa Eugenia de Battenberg
Presta servicio en Madrid, desplazándose con su batallón hasta Carabanchel para efectúa ejercicios de tiro hasta el 4 de mayo. Posteriormente, marchó al Real Sitio de El Pardo por estar allí, la Princesa Eugenia de Battenberg, regresando más tarde de nuevo a la capital. En agosto, de nuevo en marcha, esta vez también con su batallón por ferrocarril a Santander y de ahí, al Astillero, donde queda desempeñando el cargo de capitán Cajero (había sido escogido por la Junta de Economía del Cuerpo). Al parecer, el traslado se debía a las huelgas que allí había en la zona mineras. En septiembre, regresó a Madrid. Participa en Las Loberas, (Toledo) en un “simulacro de combate contra el bando oeste”. El 31 de octubre, regresaba a Madrid, donde quedó en servicio de guarnición.

1907. Nombramiento de Ayudante Honorario de S.M. El Rey D. Alfonso XIII
Este año, lo pasaba entre Madrid, Leganés y Carabanchel, en un ir y venir de un sitio a otro, hasta que habiendo vuelto una de las veces de Leganés al Campamento de Carabanchel, donde había quedado destacado, por Real Orden del 26 de octubre de 1907, Diario Oficial núm. 859, fue nombrado el capitán D. Ángel Melgar Mata, Ayudante Honorario de S.M. El Rey Don Alfonso XIII. El 27 de noviembre, regresaba con su compañía a Leganés.


1908. Ayudante Honorario
Prestaba servicio ordinario en el cantón de Leganés a la vez que desempeñaba con antigüedad del 1 de enero de 1908, el cargo de Ayudante Honorario de S.M. El Rey D. Alfonso XIII. El 23 de marzo, se recibió de la Subinspección de Infantería la disposición para que el capitán de Infantería D. Ángel Melgar Mata, se presentara al Excelentísimo Señor Teniente General Jefe, de la Casa Militar de S.M. El Rey , en Madrid, para prestar servicio durante 2 meses como Ayudante Honorario, debiéndose de presentar el 1 de abril, cosa que hizo, teniendo por eso que asistir el 9 de mayo junto a su batallón, a los ejercicios de tiro, fortificación y gimnasis, en el Campamento de Carabanchel. Regresó a Madrid el 18 de ese mismo mes. Una vez en la Corte, se reincorporó a la Casa Militar de S.M. El Rey hasta el 1 de junio, recibiendo orden verbal del Jefe de la Casa Militar que prolongara hasta final del citado mes.

En septiembre, fue nombrado Ayudante de su Cuerpo, a la vez que era también nombrado profesor de la Academia Regimental de Sargentos del Batallón, aprobando este nombramiento último, el Capitán General de la Región. De nuevo, traslados para ejercicios y maniobras a Carabanchel y Navalcarnero, para continuar hasta final de año, de guarnición en Madrid.

1909. Camino de Melilla
Nuevamente en la Corte, desempañando los cargos para los que había sido nombrado durante el año anterior. Según diploma expedido en el Consejo de Ministros en fecha 30 de diciembre del año anterior, le fue concedida la Medalla de Plata conmemorativa del 1r Centenario de los Sitios de Zaragoza. También, se presenta en 10 de enero del Jefe Superior de Palacio que con fecha 31 de diciembre de 1908, se le concedía y con derecho a uso, la Medalla de Plata conmemorativa de la Regencia de S.M. la Reina Doña María Cristina.

El 22 de julio, el batallón de Cazadores de Arapiles núm. 9, y el capitán D. Ángel Melgar Mata con ellos, formando parte de la 1ª Brigada Mixta, al frente de la cual, iba el general D. Guillermo Pintos Ledesma, con el que el capitán Melgar ya había combatido en Cuba, marcharon por ferrocarril a Málaga y de allí, embarcados en el vapor “Alfonso XII”, con rumbo a Melilla, para tomar parte en las operaciones que allí habían comenzado el 8 de julio de 1909. Desembarcó el 24 de julio.

El 27, según reza su hoja de servicios entró en combate y quedó en la misma, plasmado de la siguiente forma (textual):
“…El 27 del citado Julio y a las órdenes del Excmo. Sr. Comandante en Jefe asistió a los combates librados contra el enemigo en la toma de Ait-Aixa y Barranco del Lobo “Estribaciones del Gurugú” en cuyas alturas resultó muerto a consecuencia de heridas recibidas. Por R.O. de 11 de agosto (D.0. nº 178) se le concede el empleo de Comanadante de Infantería, como recompensa al extraordinario mérito que contrajo y bizarro comportamiento que observó en el combate que tuvo lugar el 27 de Julio en las estribaciones del Gurugú en el que murió Gloriosamente al frente de sus tropas, a consecuencia de las heridas que recibió…”
En 1911, por ROC de 20 de abril se le concedió la Medalla de Melilla.

El capitán D. Ángel Melgar Mata y su participación en el combate del 27 de julio
Los hechos, que le costaron la vida en las estribaciones del Gurugú,, el 27 de julio de 1909, fueron dados a conocer en el rotativo madrileño “La Época”, del martes 3 de agosto, al parecer obtenidos a través de la carta que el corresponsal en Melilla, de otro rotativo madrileño, “El Imparcial”, dirigía a su periódico, dando cuenta de lo sucedido durante el combate y en la cual, quedaba recogido el comportamiento del capitán Melgar, durante el desarrollo del mismo. Dicha noticia, bajo el título “…Episodios del combate del 27…”, decía lo siguiente: (5).

“…Son muy interesantes las siguientes noticias que sobre el combate del día 27, transmite por carta a “El Imparcial” su corresponsal en Melilla:

Dicho día 27 de Julio, tres compañías del batallón de Arapiles, al mando de su teniente coronel, fueron encargadas de escoltar un convoy a la segunda caseta.

Cumplida tal misión y al regreso de ella, quedaron dichas compañías como reserva de las fuerzas de protección que en las estribaciones próximas al Gurugú estaban constituidas por los restantes batallones de la primera brigada de Cazadores.

Terminada la operación de conducir el convoy, se dispuso –no se dice por quien- el avance hacia el Gurugú, siendo preciso reforzar en seguida las guerrillas, por lo que el batallón de Arapiles –a las órdenes de su capitán ayudante Sr. Melgar- que asumió el mando, como más antiguo, por haber sido muerto el teniente coronel y haber quedado el comandante con una compañía como guarnición del campamento y custodia de la impedimenta, avanzó para situarse en la línea de fuego.

El capitán Melgar infundiendo alientos a su fuerza la condujo brava y entusiásticamente al combate, pero antes de llegar a la línea de fuego experimentó el batallón sensibles y numerosas pérdidas, no tan sólo de tropa, sino también de oficiales; pues cayeron muertos o heridos los tres capitanes que quedaban, y casi todos sus subalternos.

A pesar de que la situación se iba haciendo cada vez más difícil, el capitán Melgar no vaciló ni un momento; continuó el avance con los hombres que le quedaban y siempre delante de todos, fue escalando las posiciones sufriendo cada vez más pérdidas.

Logró, por fin, colocarse a la altura de los valientes batallones que ha tiempo estaban en fuego; excitó a los pocos soldados que le restaban a seguir avanzando, y en el momento que les dirigía fogosas frases que denotaban su esforzado espíritu y su patriotismo, tres balazos le hicieron caer en tierra, al mismo tiempo que él y los soldados y oficiales que , aunque heridos, aún se mantenían en pie, se vieron rodeados por el enemigo; tuvo todavía alientos Melgar para ordenar a su cornetín de órdenes que le arrancara los cordones y distintivo de ayudante del Rey, pensando, quizás que empapados en su sangre podrían servir de preciado trofeo al adversario; pero este deseo póstumo no pudo ser realizado, porque el corneta fue herido gravemente y quedó privado de conocimiento.

El capitán Melgar murió a los pocos momentos de ocurrir esta escena, que bien demuestra con cuanta razón puede decirse de ese brillante oficial que fue un intrépido héroe…”

Su cuerpo quedó en el campo de batalla, no siendo recuperado, hasta el 29 de septiembre. Del hallazgo y recuperación del mismo, habló “La Correspondencia de Españar” el 28 del citado mes. (6).

“…Melilla 27 (a las 22’10). En reconocimiento hecho hoy estribaciones Gurugú lugar combates 23 y 27 julio último, se han encontrado varios cadáveres, entre otros comandante López Nuño, Fresneda, capitán Melgar, otro de Llerena y varios imposible identificar; mañana sale columna recogerlos. Peñón disparos sueltos y Alhucemas tiroteos y dos de cañón, siendo contestados sin novedad…”

Entre otros cuerpos, también fueron hallados los de los capitanes Martínez Fernández, Navarro y Ramírez de Arellano, y Moreno Guerra, el del teniente D. Braulio de la Portilla Sancho y más de 50 cadáveres sin identificar. (11).

Los horrores de la guerra. Aparece el cuerpo del capitán Melgar
La escena del hallazgo de los cadáveres, fue dantesca al parecer. Esta, fue contada en “La Época”, por su corresponsal el cual, tuvo conocimiento de la misma, a través del corresponsal de un diario malagueño, del cual, omite el nombre. Este corresponsal de “La Época”, describió el cuadro, de la forma siguiente (7):
“…En el Barranco del Lobo…”

“…El corresponsal de un periódico malagueño, que ha visitado el tristemente célebre barranco del Lobo antes de la recogida de cadáveres, refiere así sus dolorosas impresiones:

Recorrí toda la loma por la parte que da al barranco, y ví trozos de uniformes de paño y de rayadillo. Un ros de cazadores que decía Braulio Crespo, y tenía un balazo en la visera y otro en un lado, con salida por el imperial, todo negro y con señales de sangre.

El barranco parece más cosa de magos que de la naturaleza. Al llegar frente al pico donde los rifeños ponían un centinela, el mal olor que se notaba era irresistible. Tapándonos la boca y las narices con pañuelos, seguimos avanzando, y en la vertiente al interior empezamos a ver cadáveres. Al extender la vista pudimos apreciar que había una fila. Los cuerpos de los bravos que allí subieron aparecían en grupos de a cuatro a seis, algunos momificados. Nos acercamos al primer grupo, y casi me es imposible describir aquel cuadro de horror.

Un cadáver estaba casi desnudo, y en una camiseta muy fina se leía Melgar; de aquí se pudo deducir que ere el del capitán ayudante de Arapiles, al cual se había dado por desaparecido. A su lado, boca arriba, había una masa informe, al parecer devorada por animales. Debía ser el cuerpo de un corneta, porque a su lado había una insignia verde.

Más allá aparecía otro, como si fuese una figura de cartón. El cadáver estaba horriblemente profanado. A más de haberle dado unos cortes, le habían abierto el vientre de una puñalada. Al pie de este, otro casi quemado, imposible de reconocer.

En una casa frente al tercer grupo de muertos, había unas latas llenas de chorizos y restos de provisiones.

Pasada la primera desembocadura, veíamos dos cadáveres de oficiales. Uno conservaba parte de la guerrera, y tenía un reloj pulsera sujeto con una correa. Casí al fondo y muy próximos, estaban los cadáveres de los comandantes Las Navas López Nuño y Fresneda. Al lado de estos había unos galones de cabo, y más allá uno de sargento.

Subimos barranco arriba, y vimo otro cuadro aún más doloroso; diez o doce cadáveres con horribles heridas. Hay uno de un soldado que tiene un gesto imponente. Está encogido y con las uñas clavadas en la tierra. Sin duda le cogió la muerte cuando, gateando, quería ganar la cuesta para salirse.

Los médicos que han reconocido los cadáveres afirman que muchos de ellos han sido quemados vivos, y a otros se les ha machacado la cabeza con piedras, sin haber recibido un balazo.
Y a que seguir. Nadie puede tener idea de aquel cuadro…”

Sobre el hallazgo de los cadáveres y el sepelio, en el Cementerio del Carmen de Melilla, se publicaba en “El Telegrama del Rif”, el 29 de septiembre de 1909, lo siguiente: (13).

“…En el Barranco del Lobo…”

“…Anteayer, al efectuarse un reconocimiento por el barranco del Lobo, fueron vistos muchos cadáveres de los jefes, oficiales y soldados muertos heroicamente el día 27 del pasado Julio.

Ayer mañana el general gobernador dsipuso su traslado al cementerio de la plaza, y al efecto, muy de mañana se dirigió a dicho lugar con sus ayudantes, Estado Mayor, tres compañías del batallón de Las Navas y una sección de caballería del escuadrón de Melilla. Estas fuerzas desplegaron por las lomas que bordean el tristemente célebre barranco.

El espectáculo que todos presenciamos fue imponente y aterrador. En tierra yacían insepultos los jefes, oficiales, sargentos y soldados que se consideraron desaparecidos dicho día.

La pluma se detiene al describir tan lúgubre cuadro. ¡A qué comunicar a los lectores impresiones tristes!.. Baste decir que los rifeños habían procedido con los cadáveres según su proverbial salvajismo y ferocidad. Conservaban las guerreras y camisas, habiéndoles despojado de las armas y de cuanto de valor poseían; solo un oficial tenía el reloj pulsera que usaba en vida.
En la casa donde fue muerto el llorado teniente coronel Ibáñez Marín había un cadáver y en la puerta otro. El mayor número de cadáveres se encontraba en la vertiente Sur de la loma inmediata a Mezquita, quizá por que allí se desarrolló lo más sangriento del combate.

El teniente de la guardia civil señor Alemán reconoció algunas casas, encontrando en una de ellas varios libros arábigos entre dos tablas colocadas en la pared a modo de estante. En ellas todo está lo mismo que si la habitasen sus propietarios.

El paisaje es pintoresco y contrastaba su belleza con las negras tintas del espectáculo.

El señor general Arizón dispuso que avanzasen los furgones, y en ellos fueran depositados los soldados y en cajas los jefes y oficiales envueltos todos en banderas nacionales.

El paso del fúnebre convoy hacia el cementerio hizo verter lágrimas a muchas personas, de las que lo presenciaban.

La fantástica leyenda que se forjó a propósito del infortunado teniente Laportilla, por desgracia no ha resultado cierta. Su cadáver ha sido reconocido, como el de los comandantes Fresneda y López Nuño y capitanes Fernández Martínez, Merino Guerra y Melgar.

El general gobernador presenció el sepelio, tributando los honores de ordenanza una compañía de Las Navas.

El juez D. Manuel Ortiz procedió a la identificación de los cadáveres de las clases y soldados. Descansen en paz aquellos héroes de la memorable jornada…”




Hans Nicolás i Hungerbühler

Imagenes:
- Capitán Melgar.
- Placa colocada en casa natal del capitán Melgar.




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